Como cualquier madre, Joey (Brie Larson) se dedica enteramente al cuidado de su hijo Jack (Jacob Tremblay), un niño de cinco años, al que cría para que sea feliz y esté seguro, haciendo las cosas típicas como jugar o contar historias. Su vida, sin embargo, es cualquier cosa menos típica: ambos están atrapados, confinados en un reducido ...