Con tan solo 16 años, Dylan sufre un cáncer en fase terminal. El chico sabe que, tarde o temprano, va a morir y le gustaría cumplir un sueño antes de que se produzca el fatal desenlace. La madre de Dylan, Carol, lleva a su hijo a la televisión para explicar su grave enfermedad. Allí Dylan aprovecha para pedir su último deseo: pasar un rato ...