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    Entrevista a los creadores de ‘Le week-end’, una película romántica a contracorriente
    3 dic. 2013 a las 9:08
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    Roger Michell y Hanif Kureishi, director y guionista de la película, comentan cómo ha sido el proceso de creación del filme y cuáles son sus ideas principales acerca de él.

    Le week-end es la nueva creación del director Roger Michell, que trabaja, una vez más, junto con el escritor Hanif Kureishi. La película, que se estrenará este jueves en España, cuenta la historia de Nick y Meg, un matrimonio ya mayor que deciden hacer un viaje a París, la ciudad del amor, intentando huir de la rutina asfixiante que les rodea en su día a día. Sin embargo, su relación ya no es lo que fue en su momento. La pareja siente que se han ido distanciando con el paso del tiempo, y los problemas económicos que están atravesando complican su situación aún más.


    Nos reunimos con el director y el guionista cuando vinieron a presentar la película al Festival de San Sebastián, ciudad que Michell calificó como preciosa, pero que, según él, no pudo disfrutar como quería ya que se hallaba preparando otra película. “Trabajo 24 horas al día. Quiero bañarme en el mar, es muy cruel estar encerrado”, se lamenta.


    La colaboración entre ambos comenzó en 1993, cuando Michell adaptó la primera novela de Kureishi, “El Buda de los suburbios” a la gran pantalla, y, desde entonces, no han parado. A esa película le siguió The Mother (2003), y, a esta última, Venus (2006). “Básicamente trabajo por y para Roger ahora, no trabajo con otros. Soy guionista como él, estamos siempre con proyectos en proceso”, comenta Kureishi. “Durante el proceso de trabajo surgen muchas ideas. Roger tiene muchas ideas y me las expresa, a veces de forma bastante maleducada”, bromea el escritor. “Dedicamos mucho tiempo, es un proceso bastante brutal”.


    Kureishi, además, recalca la diferencia existente entre escribir una novela y escribir un guión de cine. “En el caso de escribir un guión, como estoy trabajando con Roger, yo escribo una escena que es muy posible que no le guste y me mande reescribirla. Luego, los actores aportan su grano de arena y también se va modificando. En el caso de una novela no. Tú lo escribes, lo mandas a una casa editorial y lo publican. Y ya está, no entra en juego nadie más”.

    La historia de un matrimonio que ha perdido la pasión puede que no sea un tema nuevo, pero sí que lo es la forma en la que ha sido tratado en Le week-end. ¿Es posible tener un matrimonio más basado en el compañerismo que en la sexualidad?, ¿dónde está la línea entre la seguridad y la pasión?, esas son las preguntas que, según Michell, los personajes intentan responder. Sin embargo, puede que Nick y Meg nunca lleguen a saberlo. “No hay respuestas a estas preguntas”, determina el cineasta.


    Por su parte, hay quien comenta que existe semejanzas entre Le week-end y la trilogía Antes del amanecer, Antes del atardecer y Antes del anochecer. Sin embargo, los creadores del filme no encuentran esas similitudes. El director zanja el tema diciendo: “En la de París, la mujer también es rubia, y andan por ahí hablando. Y ya está, ahí se acaba la semejanza”.


    Otro comentario muy frecuente acerca de la película es la idea de que, con ella, se intenta hacer una reflexión acerca de la cultura americana, idea que Michell también niega, aunque sí que confiesa que hay una gran diferencia entre trabajar con actores británicos y hacerlo con actores americanos. “Es un ecosistema completamente diferente. Los actores de Hollywood vienen con su séquito, un ejército de gente, incluso los que sacan a pasear al perro. Los británicos no hacen esas cosas”.


    No obstante, sí que hay algo que los creadores del filme confirman: la presencia del dinero como tercer personaje protagonista de la película. “El dinero siempre está presente en la película, es un elemento más. El dinero es algo que nos afecta a todos, todos tenemos preocupación por el dinero, sobre todo si tenemos hijos. La sexualidad y el dinero quizás sean las dos fuerzas que más nos motivan”, asegura Kureishi. “También, el dinero facilita el divorcio. Ellos son pobres y eso afecta mucho a la posibilidad de poder separase”, añade Michell.


    Le week-end es una historia de amor, sí. Pero no una historia de amor cualquiera. Según su director, lo que es único de la película es que “la construcción no obedece a las normas de la escritura de guiones. Normalmente en las películas románticas el chico seduce a la chica, la pierde y luego la recupera. Y esa suele ser la parte difícil, problemática, de la película: cuando el chico pierde a la chica e intenta recuperarla. En este caso, no es así, porque ya se han perdido. El uno ya ha perdido al otro, pero, sin embargo, nunca están separados”.


    Kureishi apoya la idea de su compañero diciendo que “eso es lo que pasa en las relaciones humanas. Las personas pueden cambiar de humor o de una situación a otra. Hay muchos chistes entre los personajes, se insultan por sus cosas, disfrutan de su compañía y luego, minutos después, casi están a punto de matarse”.


    Todo hecho ha llevado al nacimiento de Le week-end, una película con influencias de la corriente francesa de la nouvelle vague y de la música de Bob Dylan y de Nick Drake que, hasta el momento, ha recibido muy buenas críticas. Ahora, solo quedar esperar a ver qué acogida recibe por parte de la población española.

    Alejandro G. Calvo - Leyre Urquidi

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