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    Lucy Mulloy ('Una noche'): "No quería hacer de la película un comentario político"
    Por Sensacine — 3 abr. 2014 a las 13:32
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    La directora de 'Una noche' habla con SensaCine sobre su ópera prima, que llega a nuestras pantallas este viernes 4 de abril.

    La directora británica Lucy Molloy quedó tan impactada por las historias que escuchó durante su estancia en Cuba, que decidió realizar su ópera prima en La Habana. Una noche se estrena en España este viernes 4 de abril, y es el resultado de su larga dedicación a una historia en la que el amor es el ingrediente principal.

    La historia gira en torno a los sueños y esperanzas de tres jóvenes por emigrar desde La Habana a Miami, ¿tiene este drama un carácter de denuncia social?

    No quería hacer de la película un comentario político, principalmente es una historia de tres muchachos y sus relaciones emocionales. Quería reflejar una historia universal de tres jóvenes y lo que sucede entre ellos. Pero también es obvio que en Cuba siempre está de fondo la situación del país, parece que cualquier cosa que uno hace allí tiene connotaciones políticas.

    ¿Hubo alguna razón que te afectase directamente o que te motivase para realizar tu primera película en Cuba?

    Cuando fui a Cuba todo el mundo hablaba de las historias de sus familias en otros países o de cómo trataron de llegar a Estados Unidos o a Europa. Cada persona tiene una historia diferente sobre la inmigración. Escuchaba en las noticias que alguien había intentado llegar a Miami y me interesaba saber la historia que había detrás de ese hecho. En las noticias siempre vemos el resultado, pero no sabemos las razones. Quería investigar eso al hacer esta película, porque desde Europa no sabemos nunca lo que hay detrás de esas historias.

    La inmigración desde el punto de vista de tres adolescentes también se pudo ver recientemente en 'La jaula de oro' de Diego Quemada-Díez, ¿qué crees que puede aportar a este tema el punto de vista de los adolescentes frente al de los adultos?

    Siempre me ha gustado trabajar con jóvenes, porque están más abiertos a experimentar delante de las cámaras. Cuando trabajas con actores que nunca han actuado antes están más frescos para enfrentarse al papel. Desde el punto de vista de la inmigración, conocí a muchos jóvenes que han tratado de irse y de emigrar en una balsa. Los jóvenes piensan como si tuvieran la vida al completo enfrente de ellos y no tienen responsabilidades, aunque mucha gente que emigra sí que las tiene. Están más dispuestos a asumir el riesgo y no piensan tanto en las consecuencias, son optimistas y piensan que va a ser más fácil de lo que realmente es.


    Cuando estaba viviendo en La Habana, pude comprobar que esta generación no tiene a nadie que les represente en el cine. Ven películas de Hollywood pero no son temas cercanos a ellos, por lo que no se sienten tan comprendidos y no se ven representados en la pantalla. Esa fue una de las razones para hacer la película, para que los jóvenes la pudiesen disfrutar y que se sintiesen comprendidos.

    ¿Fue difícil encontrar a tres jóvenes que encajaran con los papeles protagonistas?
    Sí, hicimos un casting enorme en La Habana en el que pude conocer a casi todos los jóvenes de la ciudad. Fuimos a muchos sitios repartiendo papeles con la convocatoria del casting y se presentó muchísima gente.

    ¿Cómo fue la dirección artística tratándose de tres actores sin experiencia y teniendo en cuenta que sobre ellos se sostiene la película?
    Pasé un año preparándolos emocionalmente para enfrentarse a los papeles y para establecer las relaciones entre sus personajes. Ideamos un código entre nosotros para decirnos las cosas sin rodeos, así ellos sabían más rápido si algo me gustaba o no y de esta manera se fueron acostumbrándose a la cámara. Anailin (Lila en la película) no sabía nadar, así que también tuvimos que practicar natación con ella en el mar.

    El sueño de la buena vida en Miami se va desvaneciendo según el pesimismo se apodera de ellos en la balsa, ¿la dureza de la situación te ayudó a reflejar los miedos e inquietudes de los tres personajes?

    Cuando los personajes están en esa situación todo se lleva al extremo, porque ya están viviendo la realidad y el peligro del viaje en une pequeña balsa en mitad del mar, ya no es un sueño o su imaginación, en ese momento ya es la realidad.

    El amor es un tema muy presente en la película, ya sea el fraternal entre Lila y Elio, el de la amistad entre Elio y Raúl, y el pasional entre Raúl y Lila, ¿dirías que el amor es el elemento vital de la trama?
    Quería hacerlo con tres adolescentes para representar ese triángulo amoroso, la historia se centra más en sus relaciones y sus emociones que en el propio viaje. La película se centra en el amor y lo que uno está dispuesto a hacer para cumplir sus sueños.

    Raúl representa la visión más soñadora del emigrante, espera que el lujo y el dinero no falten en su nueva vida, mientras que Lila tiene una visión más pesimista y quizá más realista de lo que les espera. ¿Pretendías reflejar con esto la diversidad de opiniones que puede sugerir el tema de la inmigración entre la población cubana?
    Puede interpretarse así, pero yo pensaba en estas personas individualmente y en sus propias circunstancias. Raúl con el trabajo, su madre y el delito que comete, frente a Lila, que solo tiene a Elio porque se siente un poco fuera de lugar.

    Álvaro Ramos Izquierdo

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