El País
Poderoso, perturbador relato sobre la economía sumergida (y criminal) del matrimonio de conveniencia en las zonas más desoladoras de la inmigración comunitaria, El silencio de Lorna es un modélico ejercicio de cine negro limpio de manierismos, de piel hiperrealista, con voluntad de denuncia. Una película extraordinaria que contiene una de las elipsis más brutales del cine reciente y que acaba desembocando en forma de envenenado, inquietante cuento de hadas. Sin hadas.
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