El País
The karate kid, el remake que ahora firma Harald Zwart y protagoniza un Jaden Smith con diez años menos que el Ralph Macchio original, opta por una estrategia que contradice su discurso: sacar pecho, superar al modelo con la artillería pesada de la superproducción, rodaje en Pekín incluido. El resultado es respetuoso con el original, pero su verdadero toque de distinción está en el recital dramático de Jackie Chan.
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