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    La matanza de Texas
    Nota media
    3,5
    54 notas incluyendo 21 críticas
    distribución de 21 críticas por nota
    9 críticas
    3 críticas
    1 crítica
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    21 críticas de usuarios

    Oskar C.
    Oskar C.

    Sigue sus publicaciones 64 usuarios Lee sus 37 críticas

    1,0
    Publicada el 18 de marzo de 2014
    El gusto sobre películas de culto es como el culo... todos tenemos uno. Hay títulos, es evidente, que podemos alabar o criticar dependiendo de nuestras preferencias cinéfilas. A partir de ese punto, cualquier comentario acerca de una obra de referencia puede tener puntos de vista muy diferentes. Elevar a los altares a films que en su momento causaron impacto o un cambio drástico en la forma de ver cine tiene sus riesgos. Del mismo modo, cuando esa cinta ha pasado por varias generaciones de cinéfilos, se puede por fin catalogar como obra de culto. Sin caer en las típicas referencias a películas como 'Blade Runner' (un fracaso en su estreno, hoy un icono) o 'El exorcista' (desde su estreno una cinta mítica), el cine de culto tiene un apartado especial con el género del terror. El miedo, la sangre, la muerte y sus múltiples formas han aparecido de maneras muy diversas a lo largo de la historia. En 1974 un título llamó la atención al público. Se trataba de una obra menor que puso en tensión por su contenido a críticos y espectadores. Se calificó de colosal, espeluznante y en seguida se la llamó obra de culto. Han pasado 40 años de su estreno... ya es hora de poner las cosas en su sitio. Ya está bien de encumbrar películas por el mero hecho de formar parte de un selecto club de fans o de intentar ser los más frikis del lugar. De acuerdo que no se puede negar que un film te guste (o no) por los más diversos y escabrosos motivos. Pero de ahí a decir que tal película es mejor que otra por el mero hecho de tus preferencias, va un largo trecho. Primero, antes de subir a los altares a una película, habrá que reconocer sus valores como film. Por mucho millones de cafres que visionen cada día 'Sálvame' no quiere decir que estemos viendo buena TV. Es más, no estamos viendo ni tan siquiera TV. Con 'La matanza de Texas' (1974) me pasa lo mismo. Ponerla en los mismos niveles con títulos como 'El exorcista' (1973), 'La Profecía' (1976), 'Tiburón' (1975), 'Alien' (1979) o 'La noche de Halloween' (1978), por decir varias obras de terror de esa misma década, me parece sencillamente descabellado. Vuelvo a decir, no critico los gustos de los fans, sólo pongo en una balanza los méritos de una película en su forma, contenido y fondo. Como película, técnicamente hablando, es un total descalabro, llena de errores, mal estructurada, peor dirigida, rudamente rodada, incompleta, salpicada de fallos en montaje, trama y desarrollo. Todo un compendio de casualidades en su rodaje que hizo creer que estábamos ante una nueva forma de cine. No, rotundamente no. Los desaciertos al rodar un film no se pueden tomar como talento. La falta de presupuesto, la inexperiencia y la poca imaginación, no se puede transformar en creatividad. Todo en 'La matanza de Texas' se debe a un cúmulo de casualidades que el público tomó como una innovación. Su éxito en taquilla demostró que sólo la chiquillada era pasto de este fenómeno. Películas de esa misma década y género la aplastaron en ese concepto. 'La matanza de Texas' obtuvo 30 mills de recaudación (muy bien para su presupuesto) pero obras como 'El exorcista' (440 mills); 'Tiburón' (470 mills); 'Alien, el octavo pasajero' (110 mills) o incluso 'La noche de Halloween' (70 mills) la pusieron en su lugar. Ese mismo año, 1974, películas totalmente diferentes arrasaron en taquilla: 'Sillas de montar calientes' (Mel Brooks) con 120 mills o 'El jovencito Frankenstein' (Mel Brooks) con 85 mills. Ambas comedias. En este punto hay que valorar que los espectadores de 1974 diferían mucho de nosotros. No estaban acostumbrados a tal explosión de violencia gratuita. Venían de ser testigos del terror psicológico de 'El exorcista' y la obra de Tobe Hooper se antojó novedosa. Han pasado cuatro décadas, el tiempo ha puesto a cada una en su lugar. La obra de Friedkin sigue colándose en nuestro imaginario colectivo, continua creando pesadillas... sigue viva. En cambio, la película de Hooper ha perdido todo lo que en su estreno podía ofrecer. La frescura, la supuesta novedad y la explícita violencia, ha perdido toda su fuerza con el paso de los años. El espectador de hoy en día verá una cinta mal rodada, inconexa y casi irrisoria. No sorprende ni emociona. Tan sólo crea una incómoda sensación de exasperación ante las imágenes. El terror que se plasmaba en la espeluznante motosierra sólo era ilusorio. El público de hoy no queda atrapado en la narración, carece de puntos de atracción a los que podamos aferrarnos. Un rodaje amateur (era el segundo proyecto de Hooper), con actores noveles o curtidos en anuncios y teatro. Una paupérrima producción con escasos recursos. Lo que hoy en día llamamos "una peli hecha con amigos", se tomó como una obra de arte. Los cortes bruscos de montaje no eran a posta sino mala práctica. Los movimientos de cámara en mano que supuestamente crean más tensión, no fueron fruto de la creatividad de Hooper, sino la necesidad, ya que no había otro equipo. La calidad de la imagen no fue impuesta (una cámara de 16mm) sino la única de la que disponían, lo que provocó la fotografía del film. La violencia desatada del film, es en verdad, lo que podemos valorar como genuino. Del guión, poco o nada destacable. Una historia que se resume en el título original 'La masacre de la motosierra en Texas' deja poco a la imaginación. Una trama en la que no sucede nada, no nos cuenta nada salvo el cómo matar de diferentes formas... eso sí, de un gusto bastante sórdido que sólo busca ser provocador. Hitchcock daba mucho más miedo y terror sin mostrar nada. Pero claro, eso son ligas mayores, no para jugadores inexpertos. Ser grotesco, obsceno, mostrar vísceras, ir más allá en provocar la imagen más bizarra o plasmar en pantalla un supuesto malestar en el público no es hacer cine. Para eso ya tenemos a Intereconomía en TV o al ministro Wert en la vida real. El cine ha de servir para mostrar emociones, crear atmósferas, mundos imaginarios, provocar tensión, evasión e incluso risas. Entretener al fin y al cabo. La curiosa elección de Hooper por incluirse en el género de terror fue equivocada. Quiso ser gore pero se quedó a medio camino. Quiso crear un slasher (género de psicópatas) y creó un sucedáneo. Hace unos años, 'La bruja de Blair' fue un fenómeno parecido. Una supuesta muestra de cine independiente, creada a partir de una historia en principio real (Ed Gein en el caso de 'La matanza de Texas'), fue tomada como una nueva forma de hacer cine. La diferencia entre una y otra, es que los creadores de 'La bruja de Blair' sabían lo que querían rodar. Hooper simplemente hizo lo que pudo, con lo que tenía, sin saber muy bien cómo terminaría aquello. Salvó los muebles en un proyecto entre amigos. Hizo cine, de peor o mejor gusto, pero no hizo arte. Fue el fruto de la casualidad lo que encumbró a este film. Hoy en día, menos mal, ya somos mayores para creernos cuentos.
    David Filme
    David Filme

    Sigue sus publicaciones 3920 usuarios Lee sus 211 críticas

    3,5
    Publicada el 17 de febrero de 2020
    "La Matanza de Texas" es un legendario y hasta cierto punto infame film independiente de Tobe Hooper, considerado precursor del "slasher" estadounidense y una de las películas de terror de culto de los 70s, todo un referente del género. Hooper inteligentemente, y con muy pocos recursos, presenta un film cuyo mayor mérito es su sórdida naturaleza, con un mal rollo que pocas películas ha sabido explotar para sacar simpatía por parte del público. La cinta comienza con un grupo de cinco jóvenes, destacando dos hermanos que concretamente viajan a supervisar que la tumba de su abuelo no haya sido profanada después de oír reportes en la prensa. Después de comprobar que todo está en orden, se darán cuenta que les falta gasolina, pero en el camino llevarán a un autoestopista que resulta ser un maniático que se corta a sí mismo y a uno de ellos, por lo que lo expulsan de la camioneta. Ya sin gasolina, cometerán el error de husmear en las casas aledañas, en donde se encontrarán con Leatherface y su familia. Basado parcialmente en el maniático Ed Gein, quien gustaba de "trabajar" con cadáveres de los cuáles sacaba sus huesos y piel para hacer adornos caseros. El guión puede ser muy simple, pero altamente es efectivo porque presenta lo anecdótico como algo horroroso que puede surgir de la nada misma. Un hecho absolutamente anecdótico, y algo ridículo. (como ir a ver una tumba a un cementerio, y el hecho de que se acabe la gasolina). Nos llevan a un viaje al infierno mismo, en el que las víctimas están absolutamente indefensas, por la enfermante soledad y abandono del lugar. Y en ello la cotidianidad, además de la ambientación, que ayuda a que el espectador tenga una sensación realista e inquieta. Pero la demente familia de Leatherface tiene puntos estratégicos de poder en la zona, y eso asegura que el horror se desprenda en cualquier momento. Al igual que en muchas cintas de bajo presupuesto, el gran mérito de este film, como ya dije, es su lograda atmósfera enfermiza y perturbadora. Todo comienza con ese enrarezido sentimiento que queda en especial en Franklin, el parapléjico hermano de Sally, después de ser atacado por el demente autoestopista que recogieron, y más cuando parece que peste al bajar de la camioneta, marcó la camioneta para la tropa de caníbales que siguen. Sin embargo, hay otros elementos que contribuyen a esta sensación enrarecida, como la referencia del horóscopo y la conversación sobre el matadero. Elementos que parecen insignificantes, pero que en realidad tomaran más importancia a medida que la trama se desarrolle. Ya concretamente en la casa de Leatherface ya podemos perturbarnos o inquietarnos al menos con toda la joyería y ornamento de huesos, cráneos y piezas dentales que adornan la casa, cuál de ellos más grotesco. Con todo, no es una película que se caracterice por un gran trabajo de fotografía, haya sido por falta de experiencia o por falta de medios o simplemente de adrede, la fotografía de este film es sucia, lo que al final le jugó a favor dado que aporta a su naturaleza enfermizo y desequilibrada. La música o los sonidos ambientales construidos a partir del grito de animales siendo asesinados es perturbador y demuestra la habilidad del director por incomodar al espectador, en un filme que prácticamente no necesitó ni música ni sangre para perturbar. Pero sea como sea, lo que el espectador asume es que está ante una sarta de locos. Y no hay nada más terrorífico que un loco en estado puro, sin ningún atisbo de razón, aquel que no conoce límites sobre su demencia y más cuando cuenta con la impunidad del silencio, del abandono, de lo cotidiano. Leatherface se alza como un emblema de la locura, en donde parece haber una maldad materialista, reflejada en la motosierra, que es decididamente la que lo guía y no al revés. Las actuaciones son correctas, considerando el origen del elenco de actores, donde muchos de ellos eran actores amateur que habían aparecido en avisos comerciales locales, están bien actuado, sin más. Probablemente conviene rescatar a Marilyn Burns encarnando a Sally Hardesty, como una "Scream Queen" efímera, pero recordada. Edwin Neal como el psicótico autoestopista y hermano de Leatherface. El mismo Gunnar Hansen, que sin tener una actuación brillante, se convirtió en un ícono del terror. Jim Siedow, como Drayton Sawyer en su papel del cocinero. Y para finalizar, Allen Danziger como Jerry. En definitiva, directa, salvaje, brutal, terrorífica. El terror no necesita de lugares oscuros, ni de sustos faciles, ni escenas eternas que preceden al peligro. Así lo demuestra este film, a plena luz del día el terror puede ser aún peor, porque basa el horror en la locura de unos personajes con los que podrías cruzarte en cualquier momento. La actriz sufre y se horroriza de maravilla, la música y la fotografía están al servicio de la pesadilla de manera muy efectiva. Un guión sencillo que explota con inteligencia una simple situación. El tiempo no ha hecho mella gracias a un buen montaje que conserva el ritmo y la energía de las imágenes en todo momento. Un clásico de culto, que ha envejecido bastante bien, por todo lo que significó y sigue significando.
    Tony Montana
    Tony Montana

    Sigue sus publicaciones 501 usuarios Lee sus 84 críticas

    4,0
    Publicada el 23 de mayo de 2015
    Una de las mejores películas de terror que vi, produce en el espectador un viaje a lo más macabro, perverso y oscuro de la mente humana, con escenas de auténtica violencia. El director Tobe Hooper crea una obra esencial para todos los amantes del cine de terror. Las interpretaciones son una pasada, ya que para la mayoría era su primera película. La banda sonora esta a la altura del film.
    Movie.L
    Movie.L

    Sigue sus publicaciones 442 usuarios Lee sus 82 críticas

    4,5
    Publicada el 21 de junio de 2017
    Es Una casi Obra maestra del terror, muy buenos dialogos, buen soundtrack, buenos Personajes, momentazos! 9,5/10
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