En una junta de vecinos sobre el cambio de ascensor, la noticia de que un nuevo inquilino con problemas de salud mental llegará al edificio desata tensiones en la comunidad. Lo que comienza como una discusión trivial se convierte en un debate sobre convivencia y tolerancia.
La relación entre los miembros de la familia Ponte Alegre es bastante conflictiva. Todo se desata cuando Marga (Mercedes Sampietro), la matriarca de la familia, anuncia a sus hijos que está decidida a vender el caserón de la costa donde veraneaban y que ha servido de paraíso familiar durante generaciones. Antes de vender la casa, les anima que ...