La historia sigue a Agnes, esposa de Shakespeare, en su dolorosa lucha tras la muerte de su hijo Hamnet y su esfuerzo por sostener a su familia. Su pérdida se convierte en el trasfondo que inspira Hamlet, revelando la unión entre duelo, amor y creación artística.
La última vez que Sophie pasó las vacaciones de verano tenía once años. A partir de ese momento, su progenitor se fue alejando de ella poco a poco. Ahora, veinte años más tarde, intenta comprender que sucedió y como volver a ser una familia.
Tras la muerte de su ídolo Máximo, Lucio, el hijo de Lucilla, es puesto a salvo fuera del Imperio Romano. Sin embargo, su nueva patria es invadida por las legiones romanas dirigidas por el general Marco Acacio y después es vendido como esclavo para luchar en la arena.