La actriz vivió en una casa rodeada por sus abuelos y tías. Eran ocho hermanos. "Me pasaba todo el día jugando en la calle”, recuerda
Maribel Verdú nació el 2 de octubre de 1970 en el barrio San José de Valderas, en Alcorcón. Una zona denominada por los medios como la 'cuna de la cultura quinqui'. Allí creció junto a sus padres, Gregorio y Maribel. Él trabajaba como vendedor de coches y ella como ama de casa y modelo. Junto a ellos tuvo una infancia feliz y normal, como la de muchos niños que crecieron en los 80.
"Lo primero que me viene a la memoria es una infancia muy feliz con unos padres que ejercieron de padres de verdad. Que me llevaban a Cercedilla con la tortilla de patatas y la ensaladilla a pasar un domingo. Y en verano a la playa de San Juan o A Coruña", recuerda la actriz en una confesión a Nuria Vidal, la periodista que le dedicó un libro en 2012, "Mi padre jugaba mucho conmigo. Eran muy jóvenes. En verano mi padre se echaba la siesta mientras mi madre y yo nos íbamos a comer helado o las dos solas a la playa".
Maribel fue la primera niña de toda la familia. La primera hija, la primera sobrina y la primera nieta. Reconoce que cuando nacieron sus hermanas gemelas ella lo pasó mal. "Yo no me acuedo, pero sí me cuentan mis padres y mis abuelos que, cuando nacieron mis hermanas Carlota y Marina, tuve unos celos tremendos. Que incluso intenté matar a mis hermanas ahogándolas. Un día mi madre estaba tendiendo y me dijo que las vigilara. Salí a la terraza a los dos minutos. '¿Y las niñas?', me preguntó. 'Bien, durmiendo', le dije, pero por suerte ella notó algo. Mi manera de matarlas consistía en envolverlas en las mantas y ponerles el capazo encima. Empecé a comportarme mal, a no querer comer. El pediatra le dijo a mi madre: 'Déjala, ya se le pasará'. Una semana después ya se me había pasado".
A menudo la infancia se compone de olores y sabores y Verdú tiene claro cuál es, para ella, uno de sus grandes recuerdos.
Me pasaba todo el día jugando en la calle. Y para merendar me comía un exquisito bocadillo de leche condensada con rodajas de plátano preparado por mi madre
"Me crié en casa de mis abuelos"
Poco después pasó a vivir con sus abuelos en el barrio de Argüelles mientras sus padres se hacían cargo de las pequeñas. Comenzó a asistir al colegio Santo Ángel de la Guardia, lugar al que habían ido su madre, sus tías y su abuela.
La casa de sus abuelos era una casa llena de contrastes. "Yo me crié en casa de mis abuelos. Vivía allí, en aquella casa enorme, con todas mis tías. En casa de mi madre eran ocho hermanos, cuatro chicos y cuatro chicas, pero en esa época los chicos ya se habían ido de casa. Mi abuelo era militar, coronel, bastante de derechas y muy tradicional. Pero todas mis tías eran socialistas. Me acuerdo de que me llevaban al Parque del Oeste a oír a Rosa León. Iban con sus novios y me encantaba que me subieran en sus hombros", confiesa.
Una de sus ídolos era Pippi Calzaslargas, a la que imitaba con las trenzas para arriba. A pesar de tener este referente, ella nunca hizo pellas y le encantaba ir al colegio. "Yo era feliz en el colegio. Nunca he hecho pellas. Primero porque no me atrevía. Hago pellas y no quieras saber al llegar a casa la que me esperaba. Tanto mis abuelos como mis padres eran muy estrictos".