Justo después de la saga de Freezer, nadie imaginaba lo que estaba a punto de llegar: un señor del futuro con una espada gigante proveniente de una línea alternativa diferente y que un tiempo después supimos qué pintaba allí
Después de la saga de Freezer, con Son Goku convirtiéndose por primera vez en Super Saiyan, muchos creímos que la épica de Dragon Ball nunca iba a volver a igualarse. Pero, entonces, nos anunciaron que el villano volvía a la Tierra junto a su padre. Poco duró el miedo: en el episodio 119, un joven con una espada gigante se los cargaba sin mayor problema en los últimos 30 segundos. Todo parecía una trama maestra creada por Akira Toriyama, pero lo cierto es que el mangaka no tenía ni la menor idea de lo que estaba haciendo.
Regreso al futuro
La primera vez que vimos a Trunks fue como un viajero del futuro, y solo cuando el niño nació se nos reveló por primera vez quién era: el hijo de Goku y Vegeta de un futuro apocalíptico. Sin embargo, Toriyama, experto en improvisar, solo se dio cuenta de lo que estaba haciendo un tiempo después, tal y como revelaron sus editores: "Nadie había decidido exactamente quién era. No había un plan a largo plazo para que fuera el hijo de Vegeta y Bulma".
De hecho, un tiempo después dijo "Vale, pues Bulma se casa con Vegeta", dejando a todos sus editores absolutamente en shock. Hasta ese momento, Bulma no había mostrado interés amoroso en Vegeta, así que el hecho de que tuvieran un hijo les pilló a todos con la guardia baja. Es más: algunos pidieron que la relación se explicara de alguna manera y se profundizara en su amor, pero el mangaka dijo "Bueno, más o menos". Y ya estaría.
El resultado fue fantástico, el público lo aceptó a la primera y Trunks del Futuro se convirtió en uno de los personajes favoritos de Dragon Ball. Tanto, que volvió para Super, tuvo su propia historia alternativa y convirtió a Vegeta y Bulma en la pareja más fiel y amorosa de todo el manga y el anime. ¡Todo nacido de la pura improvisación!