Críticas
0,5
Pésima
Kamasutra, una historia de amor

Exotismo erótico unidimensional

por Diana Albizu

Antes de conseguir éxito y reconocimiento en occidente con 'La boda del monzón' (2001), la cineasta india Mira Nair ya había trabajado en el mercado internacional, con producciones británicas y estadounidenses. Para realizar 'Kama sutra, una historia de amor' regresó a India, pero tuvo que idear numerosas artimañas para que el contenido erótico y sexual de la película pasara desapercibido ante las vigilantes autoridades censoras del país (por ejemplo, el título se mantuvo en absoluto secreto y se utilizó otro alternativo durante el rodaje). Pese a lo explícita que pueda resultar la referencia al 'Kama sutra' en el título, el mítico libro de educación sexual tiene una presencia accesoria en lo que no deja de ser un melodrama de época.

¿Pero por qué juega Mira Nair la baza del exotismo erótico a estas alturas? La acción se sitúa en India en el siglo XVI, donde la criada Maya y la princesa Tara, amigas desde niñas pese a su diferente extracción social, se ven separadas cuando el rey Raj Singh elige a la segunda para ser su esposa. Maya espía las clases de sexualidad que una cortesana imparte a su amiga y utiliza su cuerpo para arrebatarle el favor del rey. Pareciera que tan estereotípico argumento podría darle a Nair la oportunidad de subvertir el género al que recurre, pero nada de eso ocurre en una película que hace del lucimiento de la dirección artística y el morbo ocasional de un puñado de escenas de cama que se pretenden elegantes sus principales reclamos.

A favor: El énfasis plástico en la ambientación histórica.

En contra: Exotismo caricaturesco y sensacionalismo sexual pacato.