Críticas
2,5
Regular
Wilde

Un retrato de Oscar Wilde

por Bibi Ramos

Cuando al parecer viene en camino un nuevo biopic sobre el autor irlandés Oscar Wilde, dirigido y protagonizado por Rupert Everett bajo el título provisional The Happy Prince, en 1997 el realizador inglés Brian Gilbert entregó su propia versión sobre la biografía del escritor de El retrato de Dorian Gray. Tres años antes Gilbert había llevado a la gran pantalla con desigual resultado la desafortunada relación amorosa entre el poeta americano Thomas S. Eliot y su primera mujer. En su adaptación de la vida de Wilde también acabará centrándose en el período más dramático vivido por el escritor.

El actor inglés Stephen Fry se encargó de asumir una notable interpretación de Wilde en un complejo momento vital. Tras haber tocado la gloria tras su regreso de Estados Unidos y Canadá a finales del siglo XIX y pese a estar felizmente casado, conoce durante un acto a un joven del que se sentirá inmediatamente atraído, Lord Alfred Douglas (Jude Law), alias Bosie. Sin embargo, la sociedad victoriana de la época no estaba en general preparada para personas como Wilde. El filme se centra con demasiada obcecación en los episodios más controvertidos de su vida (su homosexualidad y el proceso de ajusticiamiento y encarcelamiento), pasando muchas cosas por alto y resultando algo descompensado. Pese al notable diseño de producción y a la buena construcción de los protagonistas, los secundarios quedan poco definidos.

A favor: La composición de Fry y la de un joven Jude Law, así como la integración de fragmentos del cuento El gigante egoísta.

En contra: Que incida casi exclusivamente en los episodios "escandalosos" de la vida de Wilde.