Claustrofobia acuática
por Custodio GuerreroAustin Abrams está en uno de sus mejores momentos gracias a los estrenos consecutivos de Resident Evil y Whalefall, una película que sumerge al espectador en una constante sensación de claustrofobia dentro de una ballena.
Después de pasarlo bastante mal en Raccoon City, el joven actor vuelve a enfrentarse a una situación límite mientras intenta sobrevivir en el interior de una ballena que lo engulle junto a un calamar gigante. Por supuesto, quienes sufren talasofobia probablemente no encontrarán en Whalefall una película demasiado agradable.
La historia está basada en la novela homónima de Daniel Kraus y cuenta con la dirección de Brian Duffield, responsable de otros trabajos destacados como Nadie podrá salvarte o La niñera, de Netflix. Jay (Abrams) es un joven submarinista que, tras la muerte de su padre, interpretado por Josh Brolin, decide buscar su cuerpo en la costa central de California. Sin embargo, durante la búsqueda, una ballena se lo traga y lo deja atrapado en su interior, con apenas una hora de oxígeno para encontrar una salida.
Con referencias a películas claustrofóbicas y angustiosas como La cueva, Enterrado o 127 horas, Whalefall sigue esa misma línea y consigue transmitir una sensación de agobio constante con muy pocos diálogos y unos grandes efectos prácticos.
Sin embargo, la película no se sostiene únicamente gracias a la tensión de su premisa. El drama que gira en torno a la relación de Jay con su padre también juega un papel fundamental, manteniendo el interés por la evolución del protagonista mientras el espectador se pregunta cómo conseguirá escapar de la ballena.
La dirección es increíble, con escenas que te dejan clavado en el asiento y un gran reparto. Todos estos ingredientes hacen que Whalefall se posicione como una de las grandes películas de terror de 2026. Aunque no es perfecta, resulta muy entretenida y consigue lo que se propone: hacerte descubrir un nuevo miedo que ni siquiera sabías que tenías.