Críticas
3,0
Entretenida
Goodbye Lover

Historia de una 'femme fatale'

por Nestor Hidalgo

En algún momento a mediados de los 80, el británico Roland Joffé fue alabado como uno de los directores más prometedores de su generación gracias a películas serias, reflexivas y paisajísticas como 'Los gritos del silencio' (1984) y 'La misión' (1986) —ambas nominadas a mejor dirección en los Oscar—. Aunque unos cuantos años más tarde terminaría dando bandazos por Hollywood dirigiendo toda suerte de encargos y desechos, se puede decir que el neonoir 'Goodbye Lover' es una de las últimas películas que intentó abordar con un sentido de la autoría detrás, como se puede percibir en su apropiación expresionista de las atmósferas y recursos estilísticos habituales en el género.

Es llamativo que el director de fotografía Dante Spinotti hubiera trabajado el año anterior en otra revisión del noir como 'L.A. Confidential', pues su aproximación no puede ser más distinta. Donde en la película de Curtis Hanson todo era sutilidad contención y sequedad, en esta historia de adulterio, ninfomanía y asesinato reinan los neones chillones, los movimientos de cámara manieristas y los encuadres dislocados en contrapicado. Salvando las distancias, el juego de la película con los arquetipos del género tiene bastante del humor por extrañamiento de los hermanos Coen; lo curioso es que aquí son la mujer y el marido (Patricia Arquette y Dermot Mulroney) quienes conspiran para liquidar al amante de ella (Don Johnson) y quedarse con su herencia, no al revés. Un giro de tuerca que el argumento sabe llevar hasta sus últimas consecuencias apoyándose en un reparto muy bien entonado.

A favor: Ellen DeGeneres como *muy* improbable detective de policía; atención al cameo de Vincent Gallo.

En contra: A veces la mezcla entre tono cómico y serio resulta irritante.