Críticas
1,5
Mala
Siete años en el Tíbet

Mi amigo el lama

por Eulàlia Iglesias

Quizá con la salvedad de 'El nombre de la rosa', la filmografía de Jean-Jacques Annaud está plagada de películas plúmbeas y académicas que en su momento despertaron la atención de festivales y entregas de premios. Como este film que adapta las memorias homónimas del viajero austríaco Heinrich Harrer, quien mientras su país contribuía felizmente a la expansión del Tercer Reich se dedicó a viajar por el norte de la India.

La película relata su escapada de un campo de prisioneros donde lo encierran los británicos y su travesía por las montañas hasta alcanzar Lhasa. Allí establece una inesperada amistad con el joven Dalai Lama hasta que los chinos llegan para chafarle el plan.

Durante los años noventa, el budismo era la nueva moda entre la progresía de Hollywood así que Brad Pitt se apuntó a protagonizar un drama aventurero y épico de altos vuelos con la reivindicación de la forma de vida de los lamas como telón de fondo. Hipertrofiada, convencional y previsible, la película pretende elevar el espíritu del espectador a la misma altura que los paisajes del Himalaya pero no consigue otra cosa que hundirlo en un pozo de aburrimiento.

A favor: David Thewlis como personaje complementario.

En contra: el budismo reducido a la religión mainstream de moda.