Dave (Sean Faris) y Emma (Briana Evigan) compran una bonita casa embargada. En un barrio tranquilo, lleno de buenos vecinos, parece su hogar soñado, pero pronto descubrirán que no todo es tan perfecto como parece. Tras las paredes se enconde un gran alijo de droga que pertenece a unos narcotraficantes liderados por un maníaco llamado Andy ...