"Sí, él era ese imbécil": Kathleen Turner acabó tan harta de Nicolas Cage que años después tuvo que pagarle una indemnización por lo que había dicho de él
Randy Meeks
Randy Meeks
-Redactor de cine y series
Juntaletras acomodado, redactor con gato eterno en las piernas, tuitero irredento, millennial orgulloso a su pesar. Respira cine, cree que no hay película mejor que 'El crepúsculo de los dioses' pero en su colección de Blu-Ray no falta 'Super Mario Bros'. La de los 90.

Francis Ford Coppola, Kathleen Turner y Nicolas Cage se acabaron odiando los unos de los otros durante el rodaje de Peggy Sue se casó'. Tanto, que acabaron metidos en juicios.

Nicolas Cage no quería hacer Peggy Sue se casó. Es más: se negó varias veces, pero su tío, el director Francis Ford Coppola, insistió en que tenía que ser él. El actor, al final, solo puso dos condiciones: la primera, poder sobreactuar tanto como quisiera. La segunda, ponerse una prótesis nasal y sonar como Pokey, un pony naranja de la serie de dibujos animados Gumby. El resultado fue absolutamente inenarrable, hasta el punto en el que Kathleen Turner no pudo más con ninguno de los dos: si la película salió bien fue de puro milagro.

Peggy Sue se casó
Peggy Sue se casó
Fecha de estreno 6 de febrero de 1987 | 1h 40min
Dirigida por Francis Ford Coppola
Con Kathleen Turner, Nicolas Cage, Barry Miller
Usuarios
3,0
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Cage y el chihuahua

"Causó tantos problemas", escribió Turner en su autobiografía hablando sobre Cage, "Fue arrestado dos veces por conducir borracho y, creo, una por robar un perro. Se encontró con un chihuahua que le gustó y lo metió en su chaqueta". El actor no dejó pasar esta historia y denunció de manera inmediata. Para sorpresa de la actriz, acabó ganando el juicio, que condenó a Turner a pedirle disculpas de manera pública, que la editorial admitiese que las afirmaciones eran falsas y difamatorias y que ambos donaran una buena cantidad de dinero a caridad.

Eso no hizo que Turner dejara de odiarle: durante una entrevista en 2018, afirmó, sobre la voz nasal que ponía su compañero, "Fue duro no decir 'Para ya', pero no era mi trabajo decirle a otro actor lo que debía hacer o no. Fue muy difícil trabajar con él, pero el director permitió lo que Nicolas quería hacer con el personaje, así que no podía hacer mucho salvo jugar con lo que se me había dado. Quizá su actuación ilustraba la desilusión de mi personaje con el pasado. Tal y como lo veía, sí, era ese imbécil".

Para sorpresa de nadie, nunca volvieron a trabajar juntos. La película fue un éxito por sorpresa, solidificó la carrera de Cage e incluso acabó teniendo una adaptación musical. La frustración de unos, el éxito de otros.

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