Entre 1999 y 2008, cada una de las películas de La momia hizo más de 400 millones en taquilla, una cifra que entonces las metieron entre las más taquilleras del año. Además de resucitar una IP que Universal tenía totalmente perdida desde los años 60, le daba un nuevo toque aventurero que acabó emergiendo en su propio spin-off, El rey escorpión, que a su vez tuvo cuatro terribles secuelas más. Sin embargo, lo que nadie sabe es que esta saga de aventurillas tiene también su lado oscuro.
La maldición de la atracción de La Momia
Con el éxito de La momia, Universal lo vio claro: tenía que abrir una atracción basada en la película en su parque de Orlando. Abrió el 21 de mayo de 2004, y consigue que los visitantes alcancen los 64 kilómetros por hora en solo unos segundos, dando una sensación vertiginosa. ¡Ah! Y además, vuelven a aparecer Brendan Fraser, Rachel Weisz, Arnold Voosloo y The Rock. Hasta aquí todo bien, ¿no? Diversión pura, de esa que solo pueden dar los parques de atracciones.
Pues no exactamente. Y es que, desde su inicio, ha habido 21 incidentes conocidos en la atracción. Por ejemplo, en septiembre de 2004, un hombre de 39 años se cayó a las vías y murió, y una mujer de 67 se dejó su brazo atascado y acabó haciéndose daño y necesitando ir al hospital. Ha habido de todo, desde vértebras rotas hasta mareos, pero la atracción sigue abierta... a pesar de que acaba de cobrarse su segunda víctima.
El 25 de noviembre, una mujer de 70 años que montón en la atracción perdió la consciencia nada más bajar y murió en el hospital poco después: muerte por montaña rusa. Con la llegada de la esperada cuarta parte de La momia, ¿quizá sea el momento de plantearse si merece la pena tener abierta una trampa mortal?