Todos sabemos que Pixar acabó haciendo Toy Story y convirtiendo su primera película en un éxito, pero originalmente no era la idea. De hecho, a Disney le plantearon tres posibles proyectos: Bob, the Dinosaur (una cinta totalmente original), una adaptación de James y el melocotón gigante, y una versión navideña para televisión de su corto Tin Toy titulada A Tin Toy Christmas. Como en Disney tenían miedo de que no pudieran pasar de hacer cortometrajes y anuncios a hacer películas, aprobaron la última, creyendo que sería una simple prueba. Al final, el especial se transformó en, obviamente, Toy Story. Pero no la que imaginamos.
Hay un enemigo en mí
Y es que Jefrey Katzenberg quería que el guion de la película fuera tan para niños como para adultos, y en Disney pidieron referencias para mayores de 18 años y que los dos protagonistas se llevaran abiertamente mal. Tanto, que Tom Hanks acabó diciendo, poniendo voces al personaje por primera vez, que Woody era un auténtico imbécil. La primera proyección fue tan mal que pararon inmediatamente la producción, en lo que se ha venido a llamar "el problema del Black Friday".
En esas escenas, Woody se comportaba, como bien dijo Hanks, como un imbécil. Tanto, que el vaquero llegaba a tirar por la ventana a Buzz Lightyear (o Larry Lunar, en esta versión) totalmente aposta, y no por error. El resto de juguetes, al enterarse, deciden cogerle cada uno de una extremidad y romperle, antes de preferir tirarle por la ventana. Como veis, la misma trama, pero un tono absolutamente distinto, incluyendo un lenguaje mucho más vulgar y desagradable.
No era el único detalle terrible: el Señor Patata, por ejemplo, se sacaba un ojo y lo ponía bajo el vestido de Bo Peep, lo que hizo que en Disney dieran la voz de alarma. Katzenberg preguntó qué estaba ocurriendo, y le dijeron la verdad: ya no era la película que John Lasseter quería hacer, sino la de una en la que Disney había metido demasiada mano.
"Me quedé allí sentado y me sentí bastante avergonzado por lo que veía en pantalla. Era una historia llena de los personajes más infelices y crueles que he visto", confesó Lasseter, según recoge la biografía de Steve Jobs escrita por Walter Isaacson.
El cofundador de Pixar, Ed Catmull les concedió otra oportunidad, pero solo tuvieron dos semanas para encauzar la cinta. "El personaje de Woody era más duro y mandón al principio, pero no le quitamos eso. Lo suavizamos un poco, pero la clave con él fue comprender sus orígenes y sentir empatía por él tras su desplazamiento. El hecho de que Andy entre en la habitación con el regalo de cumpleaños que se convertiría en Buzz y literalmente empuje a Woody de la cama, es comprensible", aseguró la productora Bonnie Arnold.
Al final todo tuvo un final feliz.