Cuando Tom Cruise decidió aceptar Al filo del mañana, lo primero que hizo fue juntarse con su director en Jack Reacher para explicarle lo mucho que esa historia necesitaba comedia, comparando las diversas muertes de su personaje con los intentos del Coyote por hacerse con el Correcaminos. El resultado es acción pura y trepidante, ciencia-ficción única y un tono liviano que la ha convertido en un clásico moderno... Incluso después de que en la taquilla original quedara muy por debajo de lo esperado.
A morir otra vez
Aunque parecen meros efectos especiales, lo cierto es que tanto Cruise como Emily Blunt llevaron durante el rodaje sus armaduras, y no es precisamente que pesaran poco: las diferentes versiones iban entre los 39 y los 59 kilos, lo que obligó a la actriz a entrenar durante tres meses haciendo yoga, gimnasia y Krav Maga. Valió la pena, desde luego: su papel le valió un Critics Choice, y además pudo, ya de paso, chocar las cinco con su yo del pasado.
Y es que en un momento de la película, un soldado la ve vestida con su traje y dice "Bloody hell! It's the Full Metal..." (una referencia a La chaqueta metálica intraducible). Antes de que pueda terminar, ella le aparta de un puñetazo. ¿Sabes quién es esa persona? Exacto: el hermano de Blunt, Sebastian, cuyo papel más recordado es el de Príncipe Eduardo en The Crown. Eso, y recibir un zurriagazo de su hermana.
Por cierto, cada vez que se habla de esta película llega la misma duda a la cabeza de todos: ¿Qué pasa con su anunciada secuela? Pues, de momento, nada: la agenda de Cruise impide seguir adelante, así que tendremos que conformarnos con su segunda adaptación, esta vez en anime y con el título original de la novela y el manga original: All you need is kill. Tom, ¿puedes dar prioridad a esto, por favor?