Puede parecer pura ficción, pero esta tétrica técnica que vimos en 'El señor de los anillos' se usaba en las guerras reales
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Ríete tú de las armas químicas; esto suena absolutamente terrible

Si por algo se recuerda a la trilogía de El señor de los anillos, es por sus masivas escenas de batallas, violentas, sangrientas y muy crudas. Obviamente, poco podemos relacionar de estas con tácticas o estrategias de las batallas en el mundo real; obviamente, estamos hablando de una película en la que hay dragones y magos legendarios. Sin embargo, en una de esas batallas hay un detalle extraído de la vida real, y creedme cuando os digo que es algo estremecedor.

El Señor de los Anillos: El retorno del Rey
El Señor de los Anillos: El retorno del Rey
Fecha de estreno 17 de diciembre de 2003 | 3h 21min
Dirigida por Peter Jackson
Con Sean Astin, Elijah Wood, Viggo Mortensen
Medios
4,6
Usuarios
4,5
Sensacine
3,5
Ver en HBO MAX

Concretamente, nos vamos a ir a la tercera y última parte de la trilogía, El retorno del rey. Durante su (largo)metraje, seremos testigos del asedio a Minas Tirith y Osgiliath, una escena que marca el clímax de la obra de Tolkien, en la que Sauron envía un ejército masivo desde Mordor para conquistar la capital de Gondor. La contienda comienza con la caída de la antigua ciudad de Osgiliath y desemboca en el asedio directo a la gran ciudadela de los hombres.

Pues bien, durante esta escena, podemos ver cómo se lanzan cabezas cortadas a través de catapultas para mermar la estabilidad emocional de los enemigos. Concretamente, los operarios de las catapultas del ejército orco, bajo las órdenes del general orco Gothmog y del Rey Brujo de Angmar, ejecutan esta vil acción.

Pues bien: esta estrategia se ha usado en la vida real. En un video de Insider, el Dr. Michael Fulton, experto en fortificaciones medievales, confirma que lanzar cabezas cortadas con catapultas hacia la ciudad es una táctica de guerra psicológica real documentada en asedios como el de Nicea durante la Primera Cruzada en 1097. Poca broma.

Lo explica en estos términos:

"Lanzar cabezas fue algo real. Esto es un elemento de guerra psicológica; es definitivamente una táctica de intimidación. Cuando la Primera Cruzada llegó a Nicea en 1097, tanto los atacantes como los defensores se lanzaron cabezas unos a otros. Esto ocurría más a menudo cuando tenías grupos enfrentándose que eran de diferentes culturas".

Efectivamente, imagina que no solo estás abrumado y exhausto por tener que pelear contra orcos más enfadados que Ana Rosa Quintana con el movimiento okupa, sino que, encima, ves cómo llueven sobre tu cabeza otras cabezas cortadas. Es una estampa que, sencillamente, no quiero ver jamás. Y no me estoy refiriendo a ver a Ana Rosa enfadada. Aunque también.

Antonio Bret
Antonio Bret
-Redactor
Redactor experto en branded content. Aunque versátil en numerosas áreas y temáticas, se siente especialmente cómodo escribiendo sobre cine y series y todo lo relacionado con la industria.
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