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    'El caso Wanninkhof - Carabantes': la construcción de la "lesbiana perversa", un imperdonable error judicial y otras claves del documental de Netflix
    Por Alicia P. Ferreirós — 23 jun. 2021 a las 14:32

    La nueva película documental que ya está disponible en la plataforma de 'streaming' analiza uno de los casos más famosos de la historia criminal española.

    Cuando en noviembre de 1999, tres semanas después de haber desaparecido la joven de 19 años Rocío Wanninkhof en Mijas (Málaga), se encontraba el cadáver de la víctima a más de 20 kilómetros del lugar, las primeras sospechas apuntaron a su círculo familiar más cercano. En concreto hacia Dolores Vázquez, quien durante años había mantenido una relación sentimental con la madre de Rocío, Alicia Hornos. Detenida poco después aún sin pruebas y juzgada social y mediaticamente a pesar de tener coartada, el juicio por jurado popular al que sería sometida casi dos años después la sentenció a 15 años por el asesinato de la joven víctima. Pero 18 meses después se demostró su inocencia. Fue cuando el verdadero asesino de Rocío volvió a matar. 

    El caso Wanninkhof - Carabantes
    El caso Wanninkhof - Carabantes
    Fecha de estreno 23 de junio de 2021 | 1h 28min
    Dirigida por Tània Balló
    Streaming

    La victima del segundo asesinato, en 2003, fue una joven de 17 años de Coín, también Málaga, llamada Sonia Carabantes. Tras no haber regresado a su domicilio después de una noche de diversión en las fiestas locales, el cadáver de la joven se encontraría a los pocos días y la policía no tardaría en darse cuenta de que el ADN de su asesino coincidía al 100% con los restos biológicos encontrados en la escena del crimen de Rocío unos años atrás. El culpable, Tony Alexander King confesaría ambos crímenes tras su detención y el caso Wanninkhof-Carabantes pasaría a la historia como uno de los errores judiciales más graves en España.

    Esa es la historia que relata la película documental de Netflix El Caso Wanninkhof-Carabantes, desde hoy disponible en la plataforma de 'streaming'.

    Aunque uno de los casos más sonados y mediáticos hace ahora 20 años, el largometraje dirigido por Tania Balló profundiza en cómo Dolores Vázquez pudo terminar en prisión a pesar de que ninguna prueba biológica la incriminase. En cómo la construcción de un personaje, de una "lesbiana perversa" -como posteriormente titularía su ensayo sobre el caso de la Presidenta de la Federación Estatal LGTB Beatriz Gimeno, también partícipe del documental- que había cometido el crimen como venganza hacia su ex novia, despechada porque había rehecho su vida con un hombre. Asimismo, la película documental también cuenta con el relato de las otras víctimas de Tony Alexander King, de sus familias, así como del propio entorno del asesino y diversas figuras profesionales relacionadas con el mundo de la criminología, al tiempo que intercala imágenes reales sobe la cobertura mediática del suceso.

    A continuación, analizamos El Caso Wanninkhof-Carabantes en cinco claves.

    1. La revolución mediática y social en torno al Caso Wanninkhof

    Es importante el contexto en el que se produjo la detención de Dolores Vázquez, puesto que, cuando Rocío Wanninkhof desapareció cuando regresaba a casa tras haber estado en la casa de su novio, toda España estuvo durante semanas pendiente de los avances por dar por su paradero. Había aparecido un gran charco de sangre y también las zapatillas de deporte de la víctima y las marcas de ruedas de un coche. La búsqueda, en la que centenares de voluntarios se unieron a la Guardia Civil y Protección Civil, se llevaría a cabo durante tres semanas, y sobre ello se harían eco los periódicos y programas de televisión no solo en España sino también de medios internacionales.

    Es importante el contexto mediático del suceso, puesto que, como se señala en el documental dirigido por Balló, la Guardia Civil se vio sometida a una gran presión social por la resolución del caso al tiempo que sus pesquisas no les conducían en ninguna dirección. Así, cuando comenzaron a sospechar de Dolores Vázquez, trataron de construir el relato del asesinato con únicamente indicios y ninguna prueba.

    2. Dolores Vázquez y la construcción del mito de "la lesbiana perversa": 30 años de cárcel sin pruebas

    La víctima de la falta de pruebas reales que incriminasen al asesino fue Dolores Vázquez, quien había mantenido una relación con la madre de la víctima durante años. Una vez detenida, su nombre ocupó un sinfín de titulares y, sin condena de por medio, los medios terminaron por sentenciarla. "Para ellos fue culpable desde el primer momento", como se señala la criminóloga Paz Velasco de la Fuente en el documental. Les acompañaría la creencia personal de la propia madre, Alicia Hornos, quien a pesar de haber quedado sorprendida por la detención en un primer momento, luego señalaría al despecho de Dolores como la razón que la habría llevado a matar a Rocío. El hecho de que la acusada fuese lesbiana fue utilizado para construir un personaje malévolo, como denuncia la autora de 'La construcción de la lesbiana perversa' Beatriz Gimeno. 

    Fue un crimen y un suceso que daba para programas de televisión, porque todos los elementos juntos eran muy paradigmáticos de muchas cuestiones sociales que están debajo, fundamentalmente la lesbofobia [Beatriz Gimeno]

    "Carácter fuerte, rencorosa, agresiva, vengativa, fría, posesiva, calculadora". Así fue alimentándose un personaje de mujer malvada y, en el juicio, "se consideró casi como prueba fundamental el odio que Dolores sentía hacía Rocío" por considerarla responsable de la ruptura con su madre. "El hecho de que Dolores Vázquez fuera homosexual se utilizó durante el juicio para atacarla", asegura Velasco de la Fuente.

    3. Una sentencia imparcial y uno de los errores más graves de la justicia española

    Los restos biológicos que encuentran bajo las uñas del cadáver de Sonia Carabantes fueron la clave que permitiría demostrar que declarar a Dolores Vázquez sin pruebas había sido uno de los errores judiciales más grandes que se habían cometido en España. El hallazgo de ADN y su cotejación con el archivo de perfiles genéticos la Guardia Civil rápidamente unió el caso con el de Rocío Wanninkhof e hizo saltar las alarmas: la persona que había estado en el lugar donde apareció el cuerpo de Rocío era la misma persona que había atacado a Sonia Carabantes.

    Cecilia King, la mujer de Tony Alexander King, pondría en conocimiento de la policía sus sospechas sobre su marido y así llegaron hasta él. En cuanto los investigadores preguntaron por él a la policía británica, la respuesta fue preocupante: Efectivamente se trataba de un sujeto muy peligroso que había agredido sexualmente a diversas mujeres en Reino Unido. Un mes después del asesinato, sería detenido y confesaría ambos crímenes. 

    "Considero que la sentencia, además de tener una falta total de motivación, no fue imparcial. Pensemos en la cantidad de programas de televisión que la acusaban directamente cuando aún no había ninguna prueba. Toda esta información y opinión pública que se vertía en prensa y televisión, la leían, la veían y la escuchaban a diario los miembros del jurado", explica la criminóloga Paz Velasco de la Fuente. "Y el juez".

    4. Tras Sonia Carabantes: No hay disculpas ni indemnización para Dolores

    Las declaraciones que hizo Dolores Vázquez tras salir de prisión después de 18 meses de condena injusta y que también recoge el documental son realmente descorazonadoras. Víctima de la "justicia", la mujer no quiere profundizar sobre los terribles meses que ha pasado entre rejas, pero sí recuerda cómo desde que fue detenida se la informó de que nadie iba a librarla de pagar por la muerte de Rocío.

    "Cuando se descubrió al verdadero asesino y que Dolores no tenía nada que ver empecé a pensar y a darme cuenta de cómo yo misma habia asumido toda la lesbofobia que habían exudado los medios de comunicación", cuenta Beatriz Gimeno, autora de 'La construcción de la lesbiana perversa'. "En cómo se habían dado por bueno informaciones que no eran informaciones, sino prejuicios". La autora, explica, comenzó a investigar y, asombrada, decidió escribir un libro. "Se le fueron atribuyendo cuestiones que se percibían como masculinas, algunas ridículas, como señalar que practicaba kárate como una cosa negativa". O que mandaba, que tenía la voz ronca, que tenía autoridad.

    "Dolores Vázquez tuvo muy mala suerte pero tuvo muy buena suerte", menciona el periodista de la Cadena Ser Ignacio San Martín en el documental, porque, aunque se hubiese ordenado un nuevo juicio, si no llega a encontrarse al verdadero culpable quizá podría seguir en la cárcel. Su exculpación no ocupó un espacio ni parecido al que había ocupado su acusación ni tampoco recibió disculpas de ningun tipo o indemnización alguna por los 18 meses que pasó injustamente en prisión acusada de asesinato.

    5.. Las otras víctimas de Tony Alexander King, "El estrangulador de Holloway"

    Ni Alicia Hornos ni Dolores Vázquez aparecen en el documental por decisión propia, así que todas las veces en que las vemos son a través de imágenes de archivo. Sí aparece, sin embargo, la madre de Rocío Carabantes, Encarna Guzmán ,mientras que también ha colaborado la artista Christine P. Blewer. Esta última desde el Sur de Gran Bretaña, como una de las supervivientes a uno de los ataques de King cuando todavía no había llegado a España. "Cuando vi lo que pasó en 2003, no podía creerlo", señala mientras relata el horror que sintió cuando el asesino casi la mata estando embarazada: El conocido como "El estrangulador de Holloway" que había huído en los 90 era el mismo asesino que había matado a dos chicas en la costa andaluza. 

    En los años 80 se le atribuyeron a "El estrangulador de Holloway" un total de siete víctimas. Cumplió una pequeña condena, volvió a ser detenido y otra vez puesto en libertad. Temeroso de volver a ser detenido, se marchó a España con una nueva identidad. Cuando se descubrió que era la misma persona que había matado a dos chicas en la costa andaluza española, su ex mujer no lo podía creer.

    La actuación de la policía y del Ministerio del Interior, que había recibido una advertencia de la Interpol sobre la presencia en España de este sujeto, fue duramente cuestionado en el Congreso de los Diputados, pero no se depuró ningún tipo de responsabilidad ni se pidió perdón a las familias, según denuncia la madre de Sonia Carabantes.

    El Caso Wanninkhof - Carabantes ya está disponible en Netflix.

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