A inicios de siglo, con 19 años y siendo guapete, no era tan difícil triunfar en la televisión australiana. Quizá por eso, el entonces desconocido Chris Hemsworth logró un papelito en tres episodios de una serie de viajes en el tiempo, magia medieval y lucha contra lo desconocido. Su título era Guinevere Jones y no tienes por qué conocerla porque el tiempo la ha sepultado. Al fin y al cabo, ¿quién se iba a imaginar que Hemsworth iba a convertirse, después de todo, en el mismísimo Thor?
¡Rayos a mí!
Guinevere Jones, basada en la saga de novelas del mismo nombre, seguía a una estudiante de instituto que, en realidad, es la reencarnación de la esposa del Rey Arturo y que debe proteger Camelot de los enemigos gracias a sus poderes mágicos tras la muerte de este. ¿Y quién era el Rey Arturo? Pues, efectivamente, Hemsworth, que solo salía en flashbacks pero, obviamente, era un personaje esencial en la trama.
Poco después consiguió un par de papeles episódicos en series australianas ya olvidadas, y permanecería así hasta que en 2004 fuera uno de los personajes más importantes del culebrón Home and Away: apareció en un total de 189 de sus más de 8600 episodios (y contando, ¡la serie sigue emitiéndose sin pausa desde 1988!). Poco después consiguió el papel de Kirk en la nueva película de Star Trek y en 2011, por fin, todo el mundo le reconocería con el nombre del Dios del Trueno.
De hecho, aunque en su día fue reconocido con varias nominaciones por su papel en Home and Away, nunca ha vuelto a mirar hacia atrás y jamás ha hecho otra producción australiana. ¿Lo harías tú en su lugar?