Si tienes ya una edad, tú también viviste la era de los programas infantiles que duraban toda la mañana de los sábados y los domingos. Club Disney y Club Megatrix, a los que iban pegados series juveniles posteriores, estaban estratégicamente pensados para que dejáramos a nuestros padres dormir en paz entre episodio de Pepper Ann y de Spider-man. Sin embargo, los tiempos han cambiado: ni los niños están tan interesados en la televisión, ni los educadores aprueban que se pasen con el "tiempo de pantalla". Y claro, los programas tienen que adaptarse.
Bluey, extracorto
Hay 154 episodios de Bluey, de los cuales uno es extra-largo (el mejor episodio de la serie, El cartel) y el resto duran en torno a 7 minutos. También, si tienes poco tiempo, hay unos 43 cortos adicionales que son apenas un chiste, un juego pequeño... o incluso boutades como una recreación del tema inicial de Los Simpson con muñecos de Bluey que puedes encontrar en su canal oficial. Si quieres ver más, solo tienes que hacer click en el siguiente capítulo, pero antes debes saber que hay un motivo por el que duran tan poco.
Y tiene que ver, precisamente, con el tiempo de pantalla que se recomienda a los más pequeños: cada episodio dura solo 7 minutos para que los padres puedan limitarlo y, al mismo tiempo, permitir que los episodios que están viendo los hijos lleguen a un final lógico y natural en vez de guardar el resto del episodio para el día siguiente. Hasta en eso pensaba Joe Brumm al crear la serie.
Obviamente, Bluey ha creado escuela, y si antes lo habitual eran 22 minutos, pronto los episodios pasaron a durar 11 (normalmente uniéndose a otro en un capítulo de 2 segmentos, como pasa en Phineas y Ferb) y ahora el estándar ha pasado a ser 7. ¿Llegaremos algún día a que los microepisodios de 2 minutos sean lo habitual? Esperemos que no.