Recuerdo perfectamente cómo, en 2008, mi corazón marvelita dio un vuelco al final de Iron Man, cuando Nick Furia aparecía de entre las sombras dejando caer que iba a montar un equipo de Vengadores. Desde entonces, las escenas post-créditos se convirtieron en la seña de identidad de Marvel: al principio presentaba futuros proyectos (por ejemplo, Iron Man 2 lo hacía con Thor) y después, poco a poco, fue virando hacia la extravagancia más absurda... Hasta llegar al extraño, extrañísimo momento actual.
No more post-credits
¿Os acordáis de la aparición de Venom en Spiderman: No way home? ¿Y la tercera personalidad de Caballero Luna? ¿El cameo de Howard el Pato? ¿Blade dándole su espada al Caballero Negro? ¿La primera (y única) visita de Starfox y Pip El Troll? ¿El tercer ojo de Doctor Strange? En fin, tantas y tantas tramas que Marvel jamás recogerá, y con razón: si cada nueva post-créditos tiene que apuntar a una aventura totalmente inédita, podemos tener Marvel hasta el 2048 solo con lo que está abierto ahora mismo.
Por eso, el estudio simplemente ha dejado de poner post-créditos a todo. La última en sufrirlo ha sido Wonder Man, que se ha quedado sin un extra después de su espectacular final, pero no es la única: antes de ella, Los ojos de Wakanda, Marvel Zombies, Invasión Secreta, Agatha ¿quién si no? y Tu amigo y vecino Spider-man tampoco tenían estos epílogos, dejando la duda sobre el futuro de las películas. Sería raro que Spider-man: Brand New Day no tuviera este añadido final teniendo Vengadores: Doomsday al alcance de la mano, pero nunca se sabe.
El futuro de los superhéroes no pende aún de un hilo, pero está claro que no es lo que era, y es posible que en Marvel Studios estén intentando achicar agua esperando que nadie se dé cuenta del truco de dejar las escenas post-créditos al margen. Cuando sepamos la taquilla de Vengadores: Doomsday por fin sabremos más sobre el futuro del cine mainstream.