Aunque damos por hecho que los derechos que tenemos ahora, como sociedad, los hemos tenido siempre, lo cierto es que solo hace falta echar la vista atrás unos años para darnos cuenta de que no siempre fue así. Sin ir más lejos, en 2003, mientras los hermanos Caballero preparaban Aquí no hay quien viva (una serie que originalmente se creía que iba a ser de usar y tirar), en Antena 3 se opusieron frontalmente a la pareja de Mauri y Fernando, y menos aún a que durmieran en una cama de matrimonio. Es más: incluso Luis Merlo, creyendo que iban a caer en estereotipos y a convertir a su personaje en una locaza, se negó a interpretarlo. Cosas de la televisión de entonces.
Por tierra, aire y Mauri
Por suerte, cuando a Merlo le explicaron bien cómo sería su personaje, acabó encantado con él, y continuó hasta los últimos episodios. Contaba el actor que la labor que hicieron para normalizar la homosexualidad fue tan increíble que, una vez, una chica le paró por la calle para decirle que había confesado en casa que era gay y sus padres habían respondido "¿Pero gay en mala persona o como Mauri?". Pensad en ello cuando os digan que todo siempre ha sido igual que ahora.
La aceptación de Mauri fue tan grande que incluso la madre del actor, María Luisa Merlo, aceptó un papel como... ¡Leonor, la madre del propio personaje! De hecho Leonor, acabó liada con Mariano y ambos acabaron marchándose a Marbella en el último episodio. No era la primera vez que Merlo, actriz desde finales de los años 50, hacía de madre de uno de sus hijos, eso sí.
Concretamente, en Media Naranja, una serie olvidada de TVE (que en su día tuvo mucha repercusión), interpretaba a la madre de Amparo Larrañaga, pero no tuvo tanta suerte como con Aquí no hay quien viva: la serie se terminó después de 12 episodios. Así no hay quien emita.