Si The Pitt se te parece a Urgencias no es casualidad: no solo comparte a su showrunner y a uno de sus actores principales, Noah Wyle, sino que, además, originalmente se planteó como un spin-off centrado en su personaje, Carter. Sin embargo, cuando no llegaron a un acuerdo con la viuda de Michael Crichton, decidieron hacer un drama médico aparte en lugar de abandonar el proyecto de una vez por todas. La decisión de no hacer una serie procedural, sino llevarla al tiempo real como 24 fue un acierto de pleno, y con solo temporada y media hemos llegado a querer a todos estos personajes.
Ha salido pitt-ando
Una de las tramas principales de esta temporada 2 (y que ya podíamos aventurar después del final de la primera) está siendo la relación entre Robbie y Langdon, claramente dañada después de que el segundo robara medicamentos de los pacientes y traicionara la confianza de su mentor. De momento está volviendo poco a poco, pero su reencuentro inevitable se está haciendo de rogar por una serie de errores que no son tales, sino simples malentendidos.
En el episodio 5, una paciente que Langdon mandó a casa con un diagnóstico de celulitis, vuelve con la pierna hinchada y, de hecho, en menos de una hora su vida está en riesgo. Obviamente, Robbie no va a mirarlo con buenos ojos. Tampoco lo hará tras ver como uno de sus pacientes habituales, Louie (al que está llevando una cerveza) está al borde de la muerte repentinamente bajo la guardia de Langdon (a pesar de que, efectivamente, vemos en el monitor que es fácil ver que está a punto de desfallecer).
La serie ha confirmado ya que tendrá temporada 3 y previsiblemente los dos protagonistas vuelvan a la carga durante un día más en 2027, pero se están haciendo de rogar para juntarles de una vez por todas y que salven la vida de alguien. Pasará, claro, pero es lo bonito de una serie de 15 episodios por temporada: puede permitirse tomarse su tiempo.