¿Te da pereza ponerte al día con los 1155 episodios de One Piece (por ahora)? Nadie puede culparte: al fin y al cabo, es una serie que lleva emitiéndose ya 27 años y cuyo primer parón, de solo cuatro meses, ha ocurrido en 2026. Necesitarías unos 19 días sin parar ni para dormir, y ninguna aventura, por buena que sea, merece tanto la pena. Sin embargo, no siempre fue así: en 1998, antes de que se estrenara el anime, todo lo que tenías disponible era media hora de un OVA con una historia inédita de la que nunca se volvió a hablar.
El pirata Ganzack y Luffy
En el verano de 1998, Shonen Jump montó su Jump Super Anime Tour en diferentes cines de Japón, donde emitió OVAs especiales de sus series que llevaban menos de un año en la revista y querían promocionar: Seikimatsu Leader den Takeshi!, Hunter x Hunter y, por supuesto, One Piece. En particular, la aventura de Luffy, Zoro y Nami (por aquel entonces ni siquiera había llegado Usopp) se llamó ¡Vencedle! El pirata Ganzack, y tuvo a Oda más que involucrado.
A diferencia de los episodios de relleno del anime, Oda participó aquí en los diseños de los personajes e incluso reuniéndose con el reparto (que no fue el mismo que el de la serie). Tras su paso por los cines, se editó en VHS y se vendió junto a la Shonen Jump de turno, y después se olvidó... Hasta la llegada de One Piece: Red, la película de 2022 donde Ganzack hace un cameo como uno de los piratas vencidos por Uta.
El 20 de octubre de 1999 se estrenó One Piece y automáticamente se olvidó por completo esta película de 29 minutos que, pese a todo, es muy curiosa de ver a día de hoy: tiene una animación muy diferente, diseños primerizos, músicas distintas y hasta un tono imposible de concebir ahora. La magia de los inicios.