Cuando se estrenó From, es difícil no recordar cómo todo el mundo empezó a calificarla como la heredera directa de Lost. Con el tiempo, los fans han ido bajando un poco la intensidad, pero a lo largo de sus cuatro temporadas (con la quinta y final ya confirmada), la serie ha aumentado los misterios, haciendo que cada solución esparza aún más enigmas y cliffhangers. Y su éxito no habría sido posible sin haber estado ambientada en un pequeño pueblo que... ¡Puedes ir a visitar!
Misterios pueblerinos
Si un día estás en Canadá y quieres hacer un desvío fuera de lo normal, puedes ir a Nova Scotia, y más concretamente a Beaver Bank, una comunidad en cuyo cartel de entrada aparece un castor comiendo y cuyo eslogan es "La gente junto a la naturaleza". Unas 6000 personas viven allí, y algunas de ellas han podido ganarse un dinero extra gracias a From. Y es que la serie se rueda en un pueblo artificial situado en la parte norte de la comunidad, o sea, North Beaver Bank.
Durante años, North Beaver Bank era un lugar repleto de trabajadores de una base militar cercana, y necesitaba toda clase de servicios para acomodarla: había un ayuntamiento, una escuela, una estación de bomberos, una tienda, una iglesia, varias casas... Durante los 50 y los 60, se trataba de un sitio en el que bullía la vida. Sin embargo, cuando todo acabó se quedaron abandonadas, y en 2004 se demolieron finalmente.
Wikimedia Commons
Sin embargo, el equipo de la serie reconstruyó el pueblo desde cero porque, realmente, les iba a salir más barato gracias a que las calles pavimentadas y las carreteras, que era todo lo que quedaba del pueblo original, podían utilizarse sin problemas. Y así es como un programa convirtió un pueblo fantasma en un lugar totalmente revitalizado. ¡Para que luego digan que la televisión no vale de nada!