La nueva temporada de Berlín se ha trasladado de París a Sevilla para convertirla en algo mucho más interesante que un mero decorado: la ciudad se acaba integrando en el corazón mismo de la historia, reforzando su tono visual, lúdico y sofisticado de la serie. Para Álex Pina, creador de la serie, rodar en Sevilla ha sido "un regalo" por el poder tan icónico de su imagen y por la capacidad de la ciudad para proyectar sus rincones más bellos al mundo.
Para Pina, la ciudad aporta "un poderío" que encajaba de forma muy natural dentro de una historia de atracos, deseo y excesos. La serie aprovecha este magnetismo para convertir sus calles y espacios en parte del relato, no solo en un fondo visual.
El contraste es curioso: una serie que se ha tornado más oscura en un escenario lleno de luz y color. Hay más violencia, disparos, muertos. Pero también hay más comedia en un elemento, con este duque maravilloso. "Realmente hay más comedia, pero también más oscuridad" declaró Pina. Por su parte, Martínez Lobato aseguraba que Berlín tiene a su vez un punto más de oscuridad:
está más cerca de conocer su enfermedad y de su muerte, así que esa eclosión de felicidad que tenía en París aquí tiene pinceladas más melancólicas
El resultado: una temporada que se mueve entre la comedia, el romance, el thriller y una oscuridad algo más marcada que en la primera entrega. La guionista y creadora de la serie, Esther Martínez Lobato, nos estuvo explicando que el equipo ha trabajado en esta temporada con géneros "más españoles", con un tono más juguetón y una mezcla de tonos que ha acabado llevando a Berlín a un terreno más reconocible y, a su vez, más arriesgado.
Esta nueva temporada nos acerca a un par de nuevos personajes: los duques de Málaga. El duque, interpretado por José Luis García Pérez, ha acabado resultando "un espejo" del propio Berlín. "Es un personaje con el mismo nivel de narcisismo que él. Nos hacía mucha gracia jugar con un duque español aristocrático, también obsesionado por el arte, por el amor y por las mujeres, que sale perdiendo en su batalla con Berlín, pero al que enerva", nos contó Pina.
Otra de las curiosidades de la serie es la elección del cuadro. ¿Por qué elegir un cuadro que no es sevillano en una serie tan marcadamente nacional? Para Pina, no había otra elección. "Es un Leonardo, uno de los pocos retratos que pintó, y eso ya le da una dimensión universal gigantesca al robo. Cuando hablas de robos y de Berlín, teníamos que ir al top. Sin desmerecer otros cuadros, este además está en un museo de Polonia, y nos parecía bien traerlo a Sevilla y montar aquí el robo precisamente en un traslado. Además, el cuadro tiene un misterio, una belleza especial, y el armiño tampoco es un animal muy aconsejable: tiene cierto peligro".
Berlín y la dama del armiño ya está disponible en Netflix.