Aunque a Disney no le guste escucharlo, lo cierto es que la temporada 3 de The Mandalorian llegó demasiado tarde. Aunque fue un éxito y se convirtió en la serie más vista en Estados Unidos durante sus primeras dos semanas, lo cierto es que fue un fracaso teniendo en cuenta la audiencia que hicieron sus primeras dos temporadas. La culpa, según coinciden los fans, fue de una trama repetitiva y que cambió el tono de la serie por completo, pero también de un anticlímax final que no le hizo bien a nadie... a pesar de que podría haber tenido un final mucho mejor.
La destrucción clon: la destruc-clon
Una de las tramas más infrautilizadas de The Mandalorian (y que por supuesto no ha tenido ningún tipo de repercusión en The Mandalorian and Grogu) es la de los clones de Moff Gideon, o sea, Giancarlo Esposito. La clonación ha sido un elemento clave en la serie desde el primer episodio y por eso supo a poco que Din Djarin se encontrara con los clones sensitivos a la fuerza de Gideon y los destruyera sin más, saliéndose con la suya y sin repercusiones.
Dado que estos clones eran realmente el fin del plan de Gideon, el lugar al que se encaminaba el personaje desde el principio... ¿Por qué no le vemos siquiera molesto? ¿No debería estar absolutamente desquiciado al ver cómo sus clones han muerto? Pues lo cierto es que hay una escena eliminada donde podríamos ver las consecuencias de los actos de Mando: el propio Esposito colgó en su Instagram imágenes de su personaje gritando desesperado al ver la matanza, y la pregunta es... ¿Por qué no pudimos verlo en pantalla?
Nunca lo sabremos, pero lo cierto es que le habría dado un final mucho más coherente a la historia: todo el plan del villano se ha ido por el retrete, grita de desesperación, acaba muriendo poco después. Al menos habría ayudado a que el final hubiera sido un poco más climático. ¡Cosas que pasan en la sala de montaje!