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    Así es Sam Heughan ('Outlander'), el niño que quería ser mago, de una familia hippie y sin novia (ni ganas)
    Por Sara Heredia — 23 mar. 2021 a las 20:01

    Lleva enganchando al público en la piel de Jamie desde que 'Outlander' se estrenase en 2014. ¿Quién se esconde detrás del galán de Diana Gabaldon?

    En la ficción, es Jamie Fraser, el apuesto y aguerrido luchador escocés con el que sueñan los millones de seguidores de Outlander. En la vida real, Sam Heughan es una persona humilde que, a pesar del esfuerzo y duro trabajo que ha llevado a cabo durante años, cree que lo suyo es una cuestión de suerte. Que sea uno de los actores más populares de la actualidad no es nada para Heughan, quien trata de escapar de la fama y sigue pensando que esto acabará algún día. De hecho, asegura que está preparado para volver a trabajar en un bar si es necesario.

    Le encanta el deporte, la naturaleza y ponerse al límite. Por eso ha corrido varias maratones y triatlones, practica Muay Thai, Krav Magá y CrossFit. También es un enamorado de Escocia, lugar con el que se reencontró después de haber vivido una década en Londres gracias al drama de época que protagoniza junto a Caitriona Balfe. En su tierra natal hace montañismo y ha encontrado el modo de practicar este deporte mientras recauda dinero para la lucha contra el cáncer. Esto resume a la perfección lo que es el actor: una persona generosa, que siempre intenta superar sus retos y que disfruta en plena naturaleza.

    Su infancia: criado en las Highlands como un auténtico Jamie Fraser

    Sam Heughan se crió en un pequeño pueblo llamado New Galloway, en el sur de Escocia, un pequeño punto de civilización rodeado de bosque que es justo como imaginas: gente amable, puertas abiertas y todos dispuestos a ayudar a sus vecinos. Vivieron en una casa restaurada situada cerca de las ruinas del castillo de Kenmure hasta que el actor tuvo 12 años. Entonces, la familia se mudó a Edimburgo, donde Sam vivió hasta que empezó a estudiar en el Real Conservatorio de Escocia, en Glasgow.

    Daily Mail Online

    Su vida en ese pequeño pueblo le destinó a protagonizar Outlander, ya que quedó fascinado con los grupos de aficionados que recreaban batallas escocesas. "Pensaba: '¡Hacen esto todos los días! ¡Simplemente luchan y fingen ser soldados!'. Era algo genial", confiesa el actor en una entrevista con Isuu. El joven Heughan pasaba horas jugando con su espada de madera, creyéndose el rey Arturo hasta que se convirtió en el héroe Jamie Fraser.

    Era un niño gordito, según el actor, con gafas gruesas para poder mejorar su pobre visión. Por aquel entonces no sabía qué quería ser de mayor, pero se le pasó por la cabeza convertirse en mago. "Me encantaba ir a estas tiendas de magia y comprar mazos de cartas para aprender a hacer trucos", cuenta el actor en Isuu. Su madre le pedía que hiciera un número cada vez que tenían visita, pero Heughan odiaba la atención. Quien le iba a decir que años después ser el centro de la obra iba a ser su profesión.

    Sus padres: hippies fans de Tolkien

    Sam es un nombre muy común, pero si piensas en famosos que se llamen Sam, quizás uno de los primeros que se te venga a la cabeza sea Samwise Gamgee, el hobbit que acompaña a Frodo en su viaje para deshacerse del Anillo Único. Y sí, El señor de los anillos fue la inspiración de los padres del actor para elegir el nombre de su hijo.

    Los padres de Sam Heughan formaron parte de una comuna hippie llamada Gandalf’s Garden, donde la meditación y la obra de Tolkien tenía gran presencia. Los miembros del grupo se reunían en una tienda del World’s End londinense, donde tomaban tés, charlaban con gurús de la época y ayudaban a personas sin hogar a mantenerse aseados.

    La madre del actor, Chrissie -que se ganaba la vida como artista-, tuvo que criar a sus dos hijos, Sam y Cirdan, como madre soltera, ya que el padre les abandonó para, supuestamente, irse a vivir a una isla en Canadá -aunque este dato no ha sido confirmado. La familia volvió a reunirse, pero la felicidad duró poco tiempo, ya que el padre falleció debido a una leucemia. El cáncer ha sido un problema en la familia Heughan, ya que Cirdan, el hermano del actor, también fue diagnosticado con esta enfermedad, esta vez de cáncer testicular, en 2008.

    Heughan está muy concienciado con este tema y suele colaborar en campañas de concienciación y de recaudación de fondos para la causa. De hecho, fue presidente de Bloodwise Scotland durante varios años. Bloodwise, o Blood Cancer UK, es una organización de Reino Unido dedicada a la búsqueda de financiación para la lucha contra diferentes tipos de cáncer en la sangre, así como a la ayuda de pacientes.

    Su vida personal: un misterio

    Sam Heughan intenta mantener su vida personal alejada de las cámaras y, por el momento, lo ha conseguido. Su historial de relaciones es todo un misterio y no se puede afirmar al 100% cuál es o ha sido su pareja. Sin embargo, muchos coinciden en que mantiene una relación interminente con la actriz Amy Sheals (Twin Peaks) desde hace años. Los primeros rumores sobre su romance empezaron en 2014 y han continuado hasta 2018. Se les ha visto juntos en múltiples ocasiones, a veces tomando algo juntos, pero nunca se ha confirmado del todo.

    Entre medias, se ha relacionado a Heughan con MacKenzie Mauzy (Forever). Los rumores circularon entre 2016 y 2018 y, de nuevo, los paparazzi los vieron juntos en más de una ocasión. Sin embargo, desde primavera de 2018 no se les ha vuelto a ver. Se trata de otro romance que no ha sido confirmado por ninguna de las partes.

    El hecho de que no se le conozcan muchas parejas también puede ser debido a que Heughan ha declarado abiertamente que antepone su carrera a tener pareja. "Las relaciones son duras cuando trabajas en Escocia durante 10 meses al año. Viajo mucho y, si tengo tiempo libre, intento hacer otros proyectos. Mi carrera es lo primero. Quizás termine encontrando a alguien", declaraba en The Inquirer.

    Su camino en la actuación: a punto de tirar la toalla

    A su llegada al colegio Rudolf Steiner con 12 años, se inscribió en el Royal Lyceum Theatre y, aunque empezó trabajando entre bambalinas, terminó en el centro del escenario. Continuó su pasión por la actuación ingresando en el Real Conservatorio de Escocia y aún era estudiante cuando recibió su primera nominación, en 2003, por su papel en Outlying Islands, una obra de David Greig.

    Tras graduarse, Heughan hizo todo tipo de trabajos, desde pequeños papeles en series y películas, hasta una gira como Batman con un grupo teatral, además de varios pilotos de ficciones televisivas que nunca terminaron de cuajar. Iba buscando su gran oportunidad, pero ésta no parecía llegar nunca. Heughan estaba a punto de tirar la toalla y se preguntaba hasta cuando podría aguantar cuando el drama de época de Diana Gabaldon llegó a su vida y la puso patas arriba.

    En 2013 fichó para ser Jamie en Outlander. "Ese hombre es escocés hasta los huesos y Jamie Fraser hasta el corazón. Habiendo visto a Sam Heughan no solo actuar, sino ser Jamie, me siento inmensamente agradecida con el equipo de producción por su meticulosa atención al alma de la historia y los personajes", decía Diana Gabaldon, autora de las novelas en las que se basa la serie, sobre el protagonista. 

    Desde entonces, no ha parado. Ha sido Sebastian en El espía que me plantó, Jimmy Dalton en Bloodshot y Tom Buckingham en SAS. Red Notice, que acaba de ver la luz en Reino Unido. Pronto le veremos convertido en Paul Newman en To Olivia, una cinta sobre el problemático matrimonio entre el escritor Roald Dahl y la actriz Patricia Neal.

    ¿Y con qué sueña ahora Sam Heughan? En la entrevista con Isuu, el actor reconoce que quiere volver al teatro, formar una familia y un descanso, "sueño con un pequeño lugar en el agua o en un lago en Escocia. Un lugar de escape con una canoa a algún sitio". 

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