Entretenida, divertida y corta, ¿qué más quieres?
No soy especialmente fan de la primera entrega, y con 'Scream' (quinta y sexta parte) me ocurre algo similar: las observo distantemente, con precaución y muchos disgustos. 'V/H/S' me encantó. Una de mis películas favoritas de terror. Por eso, Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett no suelen coincidir siempre con mis gustos, pero les doy oportunidades. Hay algo en su forma de hacer cine que, incluso cuando no me convence, tengo la cómoda obligación de mirar.
'Noches de bodas 2' ha sido una experiencia positiva. No hay sido una película que me haya conquistado desde el principio, ni mucho menos. Su primera hora me deja frío, sobre todo por sus arquetípicos personajes. Entiendo perfectamente la lógica interna del guion y su función dentro de la trama, porque la gracia está en que sean de distintas culturas, de personalidades tan peculiares, actitudes de ricos tontos y estúpidas casualidades porque por supuesto, los personajes importantes no pueden caer al principio. Pero eso no evita que, como espectador, mi reacción inicial sea de absoluto rechazo. En ese punto, incluso me descubro a mí mismo teniendo que ceder un poco, rebajar expectativas aunque no fueran demasiadas, dejar de analizar cada detalle con lupa y permitir que la película simplemente avance sin que mis quejas me la saboteen.
La historia no es especialmente lo que falla. Es lineal y clara, incluso caminando por ese terreno ritualístico algo enrevesado --pactos, normas, estructuras internas ocultas--, pero aun así se deja seguir con facilidad. Sin embargo, está construida de una forma que no capta mi atención, y mira que estas tramas me gustan. Si me mantengo dentro de la lógica interna, es por Samara Weaving y la explicitud visual que impregna la propuesta.
El elemento que me genera fricción constante, como siempre: la casualidad como motor narrativo. Esa tendencia a forzar encuentros, giros y decisiones bajo la excusa del destino o de una especie de lógica interna del caos. Entiendo que forma parte del tono --una comedia de terror con cierto absurdo--, pero no es un tipo de humor que me funcione especialmente. Y cuando no conecto con esa clave, lo que debería leerse como ironía o exageración acaba sintiéndose, para mí, como falsedad.
También sería injusto negar que es una película carismática. Tiene ritmo, tiene personalidad y no me aburre. Estoy dentro emocionalmente. Son imágenes, situaciones y un tono que me acaba gustando. Inevitablemente me hace pensar en 'Suspiria' por ciertos paralelismos en la forma de construir atmósfera, de dejar que lo ritual y lo corporal se mezclen con lo narrativo. La segunda mitad es lo sólido, lo que me gana. No es que de repente me interese todo, pero sí empiezo a verlo todo con otros ojos.
No se convierte en un producto que me entusiasme de forma plena, pero sí funciona mejor que en el principio y en su primera parte. Espero una tercera parte, no con impaciencia, pero sí con curiosidad.