Un accidente, en el que su hijo Felix pequeño viajaba en el coche, hace que Laura (Amy Adams) se dé cuenta de de su alcoholismo; el cual llevaba mucho tiempo reprimiendo. Tras la desintoxicación, regresa a la casa familiar en Cape Cod. A su vuelta, su marido Martin (Murray Bartlett) no sabe cómo tratar con ella, y oscila entre la cercanía y la desconfianza. Su hija, por su parte, no quiere saber nada de ella y Felix también se distancia. La búsqueda del perdón y las preocupaciones económicas la atormentan cuando sus antiguos compañeros intentan convencerla de que vuelva a la compañía de danza de su difunto padre, a cuya sombra prosperó su propia carrera. Laura tiene un largo camino por recorrer hasta aprender a superar su odio hacia sí misma y volver con su familia.