Tras desatar una sangrienta masacre en la primera entrega cuando unos jóvenes despertaron su espíritu vengativo al robarle un medallón de oro, el implacable asesino no muerto Johnny regresa dispuesto a sembrar el caos. En esta ocasión, sus pasos lo dirigen hacia un campamento de verano, donde acecha a un chico marginado obligado a pasar la noche con su hermana monitora y sus compañeros en su fiesta de fin de temporada. Allí, la celebración se convertirá en una lucha por sobrevivir a una nueva ola de extrema violencia.