Tras una noche de fiesta, Lucas le manda un mensaje a su ex pero al día siguiente se despierta con el bolsillo roto y el móvil robado, sintiendo que han vulnerado su intimidad. Lo que parece un accidente, pronto se convierte en un recurrido emocional en el que se mezclan el deseo, la nostalgia y la obsesión. Mientras intenta reconstruir lo que pasó por la noche, el misterio de la situación refleja su desorden interno. Entre recuerdos y suposiciones, Lucas entiende que la respuesta está en reunir el valor para cerrar una historia que ya ha acabado.