Un joven científico emprende una rigurosa investigación sobre la propagación de un peligroso patógeno. El rastreo del virus lo conduce de regreso a un remoto pueblo rural de Nueva Zelanda. La localidad es el mismo escenario donde acontecieron los sangrientos sucesos de la primera entrega. Al adentrarse en la región, el investigador descubre un peligroso perímetro conocido como "la Zona". En este territorio hostil, una horda de letales ovejas asesinas acecha ocultamente en las sombras. El científico debe avanzar en el recinto infectado para frenar la expansión del brote epidémico. En su camino, se enfrenta a espeluznantes criaturas dispuestas a masacrar a cualquier visitante. De este modo, la expedición se convierte en una desesperada lucha por contener la amenaza y sobrevivir.