Una familia dedicada a la creación de películas de bajo presupuesto intenta prosperar mediante la autoproducción. El esforzado padre (Kevin Bacon) lidera las filmaciones guiado por su profunda obsesión por el cine. A su lado, la abnegada madre (Kyra Sedgwick) está dispuesta a realizar cualquier sacrificio por sus hijos. Mientras la hija menor busca triunfar sola en el cine, su hermano lidia con ser el ignorado de la casa. Sin embargo, la rutina del equipo se trastoca por completo tras aparecer un cadáver en el set de rodaje. El hallazgo obliga a la familia a lidiar con el cuerpo entre secretos explosivos y giros inesperados. En medio del caos, los protagonistas intentan sacar la producción adelante alternando enredos y bailes. De este modo, la disparatada encrucijada pone a prueba su unión familiar y su inquebrantable pasión por el cine.