En un pueblo del noroeste de Irán, donde las estructuras patriarcales siguen determinando la vida, Sara Shahverdi aboga con determinación por el cambio. Esta mujer de 37 años, divorciada y sin hijos, es una apasionada motociclista y ha sido la primera mujer elegida para el consejo municipal. Durante ocho años, Khaki y Eyni acompañan su trayectoria, marcada por la resistencia y el compromiso personal. Como comadrona y una de nueve hermanos, Sara conoce bien las preocupaciones de las mujeres del pueblo y, al mismo tiempo, lucha por la educación, la igualdad y la autodeterminación. Su compromiso con la participación en la toma de decisiones en el propio hogar y la libertad de las niñas para decidir sobre sus propias vidas la convierten en una voz importante para el cambio.