En 2019, unos cineastas viajan a una prisión de Alabama para documentar una reunión religiosa. Fuera de cámara, los reclusos les confían que detrás de los muros ocurren cosas terribles. A partir de ahí se desarrolla una investigación de seis años que se adentra en uno de los sistemas penitenciarios más mortíferos de Estados Unidos. Con material de vídeo grabado en secreto y testimonios directos de los presos, los cineastas se topan con un caso de muerte sospechosa que pronto resulta ser parte de un patrón más amplio. A medida que la versión oficial se va desmoronando, sale a la luz una historia de violencia, corrupción y resistencia.