Lo que empieza como una investigación del desarraigo familiar de Zeltia en Galicia se convierte en una reflexión sobre los lazos que nos sostienen. Al volver para grabar su historia, la salud de su madre, Socorro, empeora, y a través de los cuidados diarios, madre e hija reavivan un vínculo olvidado. La cámara acompaña cada gesto y cada emoción, mostrando cómo la cercanía y la vulnerabilidad pueden transformar la distancia en intimidad, y cómo el cuidado mutuo se convierte en un acto de amor que redefine la relación familiar.