Yoshie y su esposo Tadahiko sufren la devastadora pérdida de su hija de cinco años, un golpe que deja su vida marcada por el dolor y el vacío. Sumida en la desesperación, Yoshie encuentra un inesperado consuelo en una muñeca que guarda un inquietante parecido con la niña fallecida, utilizándola como parte de un proceso terapéutico para sobrellevar su duelo. Con el tiempo, la llegada de una nueva hija parece devolver cierta luz al hogar, y la pareja intenta retomar la normalidad dejando atrás la muñeca. Sin embargo, ese objeto, cargado de significado emocional, no parece haber sido olvidado del todo… y su presencia sugiere que quizá no se trate solo de un simple sustituto, sino de algo que conserva una extraña sensibilidad propia.