SensaCine adapta las notas de cada medio con una puntuación de 0.5 a 5 estrellas.
críticas de medios
Espinof
por Belén Prieto
”A veces, las historias que parecen pequeñas terminan revelando la violencia de todo un sistema. Es justo lo que ocurre con La tarta del presidente, una película sobre un encargo escolar, un viaje corto y la búsqueda de unos ingredientes básicos que va mucho más allá.”“Aunque la película adopta por momentos el tono de una fábula, nunca suaviza la brutalidad de la realidad. Hadi señala sin rodeos la violencia estructural y el abuso de poder: la manera en que los cuerpos vulnerables son explotados, cómo la miseria convierte la moral en un lujo y cómo la infancia queda atrapada entre el miedo al castigo y la necesidad de sobrevivir.”
La crítica completa está disponible en Espinof
El Mundo
por Luis Martínez
”La película avanza entre la realidad y la ficción a un lado y otro de un relato que igual remite a los mitos eternos del poema de Gilgamesh que a la urgencia de un cielo atravesado constantemente por aviones de guerra como presagio de todo lo malo.”“El resultado, que sin duda recuerda a los primeros trabajos de Abbas Kiarostami, impresiona por su certeza, por su profundidad, por su simple belleza, por la claridad en el manejo de las miradas, por su arriesgado ofrecimiento de vida.”
La crítica completa está disponible en El Mundo
La razón
por Sergi Sánchez
”La película nunca sucumbe al color local, al exotismo de postal o a la denuncia obvia, tal vez porque sabe centrarse de forma orgánica en las dificultades que rigen la vida de los personajes y en la complicidad natural que atraviesa la amistad, no exenta de altibajos, entre Lamia y Saeed.”“A veces puede parecer que ha pasado por demasiados laboratorios de guion.”
La crítica completa está disponible en La razón
Cinemagavia
por Pablo Veiga Carpintero
”La tarta del presidente se presenta como un drama político sobrio, honesto y profundamente humano, que utiliza una anécdota mínima para retratar la brutalidad de un sistema totalitario.”“No busca épica ni denuncia explícita, sino que confía en la inteligencia del espectador para entender que, cuando el poder decide incluso cómo debe celebrarse un cumpleaños, la vida deja de pertenecer a quienes la viven.”
La crítica completa está disponible en Cinemagavia
ABC
por Oti Rodríguez Marchante
”Una construcción neorrealista filmada con enorme esmero, al pie de lo real de las calles y que convierte la penuria, la represión, la tiranía y el miedo en una fábula vitalista y conmovedora gracias a la mirada del director y los ojos listos e inocentes de esa niña y de su pequeño amigo Saeed.”“El director Hasan Hadi es un hombre joven, probablemente un niño cuando los sucesos que narra en su película, y lo hace con tal detalle en la observación de gentes y lugares, de pureza infantil en los dramas, que deja la impresión de haberla concebido con la mirada y sentimiento de aquel niño que también jugaba a no parpadear.”
La crítica completa está disponible en ABC
El País
por Elsa Fernández-Santos
”Pero si el elegante y sofisticado cine de Kiarostami lo dice todo con lo mínimo, sin eludir las sombras más aterradoras y oscuras que acechan a la infancia, Hasan Hadi peca de exceso y de algunos brochazos directamente sórdidos.”“El bellísimo paisaje rural de la película, cruzado por los canales del Tigris, y el no menos sugerente paisaje urbano de Bagdad convierten esta historia de supervivencia infantil en una fábula cuyo vuelo mágico merece la pena emprender de la mano de la obstinada Lamia. Y de paso, recordar que las víctimas son siempre las mismas, de unos y de otros.”
La crítica completa está disponible en El País
El Periódico
por Quim casas
”El periplo de la niña por la ciudad, después de que escape al control de su abuela, le sirve al cineasta para revelar la realidad del país: los militares paran a los coches en la carretera para que hagan donaciones para el presidente, y la policía solo detiene teóricos insurgentes y es incapaz de ayudar a una anciana a encontrar a su nieta.”
La crítica completa está disponible en El Periódico
Diari Ara
por Manu Yáñez
”El pastel del presidente es un drama social de manual; es decir, una colección de episodios entre funestos y directamente sórdidos que ilustran una realidad marcada por el fanatismo militarista y por una profunda crisis moral.”“Para construir su fresco unidimensional, Hadi recoge un conjunto de valiosas herencias fílmicas, que tienen como hilo conductor el retrato de una inocencia infantil rasgada por las sombras del mundo adulto.”
Espinof
”A veces, las historias que parecen pequeñas terminan revelando la violencia de todo un sistema. Es justo lo que ocurre con La tarta del presidente, una película sobre un encargo escolar, un viaje corto y la búsqueda de unos ingredientes básicos que va mucho más allá.”“Aunque la película adopta por momentos el tono de una fábula, nunca suaviza la brutalidad de la realidad. Hadi señala sin rodeos la violencia estructural y el abuso de poder: la manera en que los cuerpos vulnerables son explotados, cómo la miseria convierte la moral en un lujo y cómo la infancia queda atrapada entre el miedo al castigo y la necesidad de sobrevivir.”
El Mundo
”La película avanza entre la realidad y la ficción a un lado y otro de un relato que igual remite a los mitos eternos del poema de Gilgamesh que a la urgencia de un cielo atravesado constantemente por aviones de guerra como presagio de todo lo malo.”“El resultado, que sin duda recuerda a los primeros trabajos de Abbas Kiarostami, impresiona por su certeza, por su profundidad, por su simple belleza, por la claridad en el manejo de las miradas, por su arriesgado ofrecimiento de vida.”
La razón
”La película nunca sucumbe al color local, al exotismo de postal o a la denuncia obvia, tal vez porque sabe centrarse de forma orgánica en las dificultades que rigen la vida de los personajes y en la complicidad natural que atraviesa la amistad, no exenta de altibajos, entre Lamia y Saeed.”“A veces puede parecer que ha pasado por demasiados laboratorios de guion.”
Cinemagavia
”La tarta del presidente se presenta como un drama político sobrio, honesto y profundamente humano, que utiliza una anécdota mínima para retratar la brutalidad de un sistema totalitario.”“No busca épica ni denuncia explícita, sino que confía en la inteligencia del espectador para entender que, cuando el poder decide incluso cómo debe celebrarse un cumpleaños, la vida deja de pertenecer a quienes la viven.”
ABC
”Una construcción neorrealista filmada con enorme esmero, al pie de lo real de las calles y que convierte la penuria, la represión, la tiranía y el miedo en una fábula vitalista y conmovedora gracias a la mirada del director y los ojos listos e inocentes de esa niña y de su pequeño amigo Saeed.”“El director Hasan Hadi es un hombre joven, probablemente un niño cuando los sucesos que narra en su película, y lo hace con tal detalle en la observación de gentes y lugares, de pureza infantil en los dramas, que deja la impresión de haberla concebido con la mirada y sentimiento de aquel niño que también jugaba a no parpadear.”
El País
”Pero si el elegante y sofisticado cine de Kiarostami lo dice todo con lo mínimo, sin eludir las sombras más aterradoras y oscuras que acechan a la infancia, Hasan Hadi peca de exceso y de algunos brochazos directamente sórdidos.”“El bellísimo paisaje rural de la película, cruzado por los canales del Tigris, y el no menos sugerente paisaje urbano de Bagdad convierten esta historia de supervivencia infantil en una fábula cuyo vuelo mágico merece la pena emprender de la mano de la obstinada Lamia. Y de paso, recordar que las víctimas son siempre las mismas, de unos y de otros.”
El Periódico
”El periplo de la niña por la ciudad, después de que escape al control de su abuela, le sirve al cineasta para revelar la realidad del país: los militares paran a los coches en la carretera para que hagan donaciones para el presidente, y la policía solo detiene teóricos insurgentes y es incapaz de ayudar a una anciana a encontrar a su nieta.”
Diari Ara
”El pastel del presidente es un drama social de manual; es decir, una colección de episodios entre funestos y directamente sórdidos que ilustran una realidad marcada por el fanatismo militarista y por una profunda crisis moral.”“Para construir su fresco unidimensional, Hadi recoge un conjunto de valiosas herencias fílmicas, que tienen como hilo conductor el retrato de una inocencia infantil rasgada por las sombras del mundo adulto.”