En el México del siglo XIX, Frankelda es una imaginativa autora con una especial inclinación por los relatos fantásticos y sombríos. Aunque posee una creatividad extraordinaria, vive limitada por las normas de una época que desprecia sus aspiraciones y le impide expresar libremente su voz. Consumida por la frustración y el deseo de ser escuchada, termina adentrándose en un universo surgido de su propia mente, donde las criaturas y escenarios de sus historias han adquirido existencia propia. En ese reino inquietante, situado entre la fantasía y la pesadilla, conoce a Herneval, un melancólico heredero real condenado a vagar entre distintos planos de la imaginación. Convertido en su aliado, la acompañará en una peligrosa travesía para evitar que la frontera que separa la realidad de la ficción desaparezca por completo. Sin embargo, sus planes se ven amenazados por Procustes, un oscuro narrador que, junto a una alianza de seguidores, pretende someter ambos mundos a su voluntad y sumirlos en la destrucción.
