El rodaje tuvo lugar en Pamplona, y recreó barracones del campo de concentración de Ravensbrück.
Es una coproducción conjunta de varios países de Europa: España, Alemania, Suiza y Polonia.
Para asegurarse de la verosimilitud histórica, el equipo contó con la colaboración del Dr. Matthias Heyl, del Memorial de Ravensbrück.