En el marco de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos lanzó bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945, marcando un hito devastador en la historia. Casi 80 años después, este documental recoge los testimonios de los últimos hibakusha, supervivientes de aquellas explosiones, para preservar sus voces y experiencias.
Entre recuerdos de horror y resiliencia, sus relatos sirven como advertencia sobre los peligros de la guerra nuclear, invitando al mundo a reflexionar sobre la memoria histórica y la importancia de la paz.