Walden, exdiputado laborista que abandonó su escaño en 1979 para dedicarse al periodismo televisivo, se convirtió en el confidente y entrevistador favorito de Margaret Thatcher. Sin embargo, su relación se rompe en 1989, cuando ella accede a una entrevista crucial apenas dos días después de la inesperada dimisión de su ministro de Hacienda, Nigel Lawson.
Este enfrentamiento televisivo no solo pone fin a su amistad, sino que también señala el inicio del declive político de la líder conservadora, marcando un momento decisivo en su carrera.