Aratz y Denís forman parte del equipo de lance y pesca a mosca de Euskadi. Cuando el verano seca los ríos del País Vasco, ponen rumbo a Torla y Bujaruelo, donde los paisajes pirenaicos y las aguas cristalinas les ofrecen el reto perfecto.
Allí, entre montañas y corrientes frías, buscan truchas pequeñas y medianas, las más combativas, esas que exigen paciencia, técnica y pasión. Más que una afición, la pesca se convierte para ellos en un modo de vida y en una conexión profunda con la naturaleza.