Alejandra vive todo el año con su familia en un camping resort junto al mar, un lugar pensado para visitantes de paso. Mientras los turistas llegan y se marchan, ella permanece, acostumbrada a despedidas constantes que han alimentado su miedo al abandono. Cuando conoce a un turista madrileño y surge entre ellos un romance inesperado, sus emociones se intensifican. Lo que empieza como una ilusión de verano pronto despierta viejas inseguridades y la obliga a enfrentarse al temor de que todo lo que quiere termine desapareciendo.